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4×1 para el 2×1

La Corte Suprema revirtió su posición en relación al 2x1 para los genocidas de la última dictadura cívico-militar y le denegó el beneficio a Rufino Batalla, exagente de Inteligencia. La decisión fue por cuatro votos contra uno: el presidente Carlos Rosenkrantz fue el único que mantuvo el voto pro-genocidas.

 Martes, 4-diciembre-2018

Los jueces esta vez no miraron para otro lado: salvo Rosenkrantz, el resto rechazó otorgar el beneficio del 2x1 a represores.


El máximo tribunal le denegó el beneficio del 2×1 al genocida Rufino Batalla, condenado en 2014 a 13 años de prisión en el juicio por los crímenes cometidos en el centro clandestino de detención La Cacha, entre cuyas víctimas está Laura Carlotto, la hija de Estela. De esta manera, la Corte revirtió la vergonzosa posición que tuviera en 2017 en el caso de Luis Muiña.

En aquella oportunidad, los votos de Rosenkrantz, Rosatti y Highton de Nolasco le otorgaron el beneficio a Muiña y dispararon una impactante reacción social con multitudinarias movilizaciones en las calles. Se sentaba un precedente para que todos los condenados por delitos de lesa humanidad hicieran presentaciones similares. Tuvo que intervenir el Congreso y sancionar una ley para frenar el desatino judicial.

Ahora, Rosenkrantz, el cerebro de aquella maniobra, quedó solo: Maqueda y Lorenzetti mantuvieron sus posiciones y Rosatti y Highton de Nolasco se expresaron al revés de lo que lo habían hecho en 2017 (apelando a la ley aprobada por el Congreso en esa oportunidad). En este caso, Rosenkrantz no logró que se concrete la mayoría que conforma -según señalan las fuentes judiciales- junto con Rosatti y Highton de Nolasco, los dos ministros más cercanos a él.

Como si fuera un juego de números, el 3×2 a favor del 2×1 se convirtió en un 4×1 en contra. Duro cachetazo para el nuevo presidente de la Corte, quien argumentó que es inconstitucional la aplicación retroactiva de la ley sancionada por el Congreso en 2017 y, por lo tanto, mantuvo su postura.

A mediados de noviembre, Rufino Batalla había sido excarcelado y aguardaba este fallo en libertad.