A Cuba revuelta, ganancias imperialistas

Las manifestaciones en Cuba fueron aprovechadas por las potencias imperialistas para atacar al gobierno de Miguel Díaz Canel. La isla es víctima de un feroz bloqueo económico desde hace 60 años. Además, recibió 243 medidas coercitivas por parte de la administración de Donald Trump que contribuyeron a profundizar la crisis sanitaria y social en el país.

 martes, 13-julio-2021

Un sector de la población cubana salió a las calles en reclamo por vacunas, alimentos y cortes de energía.


Los medios hegemónicos internacionales y las redes sociales casi no le dieron relevancia a la gestión de la pandemia por parte de Cuba que, al día de hoy, acumula “solo” 1580 muertes. Tampoco le prestaron demasiada atención al desarrollo científico y tecnológico de las cinco candidatas vacunales que lo sitúan como el único país de América Latina y el Caribe que está produciendo sus propias vacunas.

Sin embargo, desde que el domingo pasado Cuba es un tema central: se produjeron manifestaciones en distintos puntos del país en reclamo por la crisis económica, sanitaria y social que atraviesa el territorio. Poco se habló de los más de 60 años de bloqueo económico y de las 243 medidas coercitivas que aplicó la administración de Donald Trump con el objetivo de asfixiar aun más a la isla. El foco estuvo puesto en la libertad de expresión del pueblo contra la “dictadura”; en la pobreza que atraviesa Cuba; y en la imperiosa – e imperialista – necesidad de “ayuda humanitaria”.

Tanto el presidente norteamericano, Joe Biden; el jefe de la diplomacia de la Unión Europea, Josep Borrell; y – cuándo no – el secretario general de la Organización de Estados Americano (OEA), Luis Almagro, apoyaron los reclamos de les ciudadanes y pidieron que el “régimen autoritario” escuche a su pueblo. Del otro lado de la vereda, los gobiernos de México, Bolivia y Rusia lamentaron la situación social que está viviendo la isla, exigieron el fin del bloqueo y rechazaron cualquier tipo de “injerencia extranjera” en los asuntos internos de Cuba.

“No hay que utilizar de bandera el apoyo humanitario para interferir en asuntos que solo corresponde resolver a los cubanos”, declaró el mandatario mexicano, Andrés Manuel López Obrador. “Cuanto más el gobierno de Cuba avanza en la salud y la ciencia, más enfrenta la desinformación y el ataque extranjero”, remarcó Luis Arce, presidente de Bolivia.




Con una ayudita de las redes sociales

Más allá de los sectores que se movilizaron genuinamente por las calles de Cuba, también parece haber existido una “movilización” vía redes sociales, motorizadas por cuentas o usuarios creados hace dos o tres meses atrás. De acuerdo al análisis que realizó Julián Macías Tovar – creador del canal de Telegram Pandemia Digital – hubo un total de 2 millones de tuits usando el HT #SOSCuba del 5 al 11 de julio, fecha en que comenzaron las manifestaciones.

“La primera cuenta que usó el hashtag fue con un vídeo del hospital de Matanzas por el colapso de casos COVID. Tiene una bandera de España en su bio, puso más de mil tuits tanto el 10 como el 11, y automatiza RTs poniendo más de 5 por segundo”, advirtió en un extenso hilo de Twitter.

Por otro lado, la organización Artículo 19 viralizó una foto de la protesta indicando que pertenecía a la zona del Malecón en Cuba. Más tarde, esa información fue desmentida y diversos sitios aclararon que la imagen publicada pertenecía a una movilización en Egipto del año 2011.
Articulo 19 desmiente foto del Malecón alreves.net.ar

“Aquí hay gente confundida, manipulada por las redes que trabajan con las emociones, y nosotros entendemos que el pueblo está pasando penurias. Pero si no quieren que haya manifestaciones, levanten el bloqueo”, exigió el presidente Miguel Díaz Canel durante una recorrida por las calles de San Antonio de los Baños.




Entre la espalda y la pared

A pesar de que el país de la “revolución permanente” envió brigadas médicas a más de 20 países de Europa, África y el Caribe al comienzo de la pandemia, ahora la mayoría del mundo le da la espalda a Cuba. Con el ingreso de la variante Delta y el consecuente aumento de contagios y colapso sanitario, la situación es caótica. Si a eso se le agrega que casi no reciben turismo, están imposibilitados de exportar y tampoco pueden importar alimentos, combustible, materias primas e insumos – respiradores y jeringas, por ejemplo – el desabastecimiento es un resultado anunciado.

“No creo que los EEUU tengan que ir por ahí derrocando gobiernos. Cuba produce un montón de médicos en su país que envían a los países pobres de alrededor del mundo para hacer las cosas bien. Me gustaría que nosotros tuviéramos médicos como ese país para ir a ayudar a otros”, expresó Bernie Sanders, el senador progresista y la voz disidente del imperio yanqui.