“A la empresa no le importa lo que se quemó con los millones que se llevan de aquí”

El pueblo de Andalgalá realizó más de 500 caminatas pacíficas durante los últimos 11 años en defensa del agua y en contra de la megaminería. Sorpresivamente, la tradicional movilización del sábado se vio manchada por un incendio en las oficinas de la empresa Agua Rica y la policía provincial detuvo a más de 20 activistas. “Sabíamos que nos iban a culpar. Nadie nos acompaña”, lamentaron desde la asamblea El Algarrobo.

 Martes, 13-abril-2021

La resistencia a la megaminería lleva más de 20 años en Andalgalá, provincia de Catamarca.


La lucha en defensa por el agua y en contra de la megaminería en Catamarca lleva más de 20 años. Ni la connivencia del gobierno provincial y el Poder Judicial con las empresas, ni la feroz violencia de las fuerzas de seguridad lograron quebrar la resistencia del pueblo de Andalgalá.

Sin embargo, el sábado pasado se abrió un nuevo capítulo: hubo un incendio en las oficinas de la firma canadiense Yamana Gold, encargada del proyecto Agua Rica, durante una de las tradicionales caminatas que realizan les vecines de la localidad. Como resultado, la policía provincial detuvo ayer a más de 20 activistas y realizó 4 violentos allanamientos.

“Hemos hecho 584 caminatas en los últimos 11 años y siempre han sido pacíficas”, explicó Rosa Farías, integrante de la Asamblea El Algarrobo. “Si pensábamos hacer lío, no hubiéramos llevado nuestros hijos y nietos”, aclaró en diálogo con Al Revés. “Este es el modo en el que actúan las empresas”, remarcó. Según relató, los bomberos llegaron una hora y media después de iniciado el fuego, cuando están a una cuadra y media de las oficinas de la empresa. “El jefe de Bomberos dijo que estaban esperando la orden para actuar”, ironizó.

La sensación de impotencia de la comunidad se disparó cuando el miércoles pasado vieron cómo la firma minera estaba pasando la maquinaria por el cerro Nevado de Aconquija. El cúmulo de indignación se suma a un recurso de amparo sin resolver – que fue ganado en la Corte Suprema en el año 2016 – y la declaración de inconstitucionalidad de una ordenanza que protege la cuenca del río Andalgalá. “Llevamos mucho dolor contenido. Nadie nos acompaña”, lamentó la asambleísta.

“Tenemos un gobierno entreguista”, indicó. “Lo único que han hecho es quejarse del edificio quemado. A la empresa no le importa lo que se quemó con los millones que sacan de aquí. Y esos millones se lo han repartido entre muchos de los políticos”, denunció.