A la fuerza

Las violaciones, abusos y torturas a mujeres fueron parte del programa de represión de las fuerzas armadas chilenas durante el estado de sitio en ese país. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos condenó la violencia y pidió la inmediata investigación de los desnudamientos, torturas y abusos sexuales a mujeres.

 jueves, 24-octubre-2019

Violaciones, maltratos, abusos y torturas fueron denunciadas por parte de mujeres que fueron detenidas durante las manifestaciones en Chile.


Violaciones, desapariciones, torturas, abusos, maltratos, desnudamientos forzados son algunas de las metodologías que aplicaron las fuerzas armadas chilenas durante la represión de las manifestaciones en ese país, que comenzaron el viernes pasado y activaron un estado de sitio que todavía sigue vigente.

Un total de 2138 personas fueron detenidas, 243 fueron niñas, niños y adolescentes, y 407 mujeres, de las cuales nueve denunciaron haber sido desnudadas durante operativos policiales. Algunas fueron golpeadas, otras denunciaron violaciones, abusos, torturas, humillaciones varias, otras permanecen desaparecidas hasta ahora y sus familias no conocen su paradero ni si fueron detenidas.

Según publica Página 12, mujeres detenidas en Santiago de Chile denunciaron que efectivos militares masculinos las manosearon en sus genitales, y “les metieron la punta del fusil en la vagina mientras amenazaban con violarlas y asesinarlas”.

Desde la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos pidieron que “Chile debe investigar y sancionar estos hechos con diligencia, así como la actuación policial y militar en las que se habría hecho uso desproporcionado de la fuerza contra civiles. El uso de la fuerza debe regirse por los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad”.

El Instituto Nacional de Derechos Humanos de Chile (INDH), hasta el domingo la cifra de detenidos llegaba a 2138 personas en hechos en Santiago, Maipú, Iquique, Antofagasta, Coquimbo, Valparaíso, Talca, Concepción, Valdivia, Temuco, Puerto Montt y Punta Arenas.

“La violencia político-sexual ha sido un continuo en nuestro país y en toda la región durante las últimas décadas, dado que los aparatos policiales han sido educados para ser dispositivos patriarcales. Esto resuena durante la dictadura en Chile y en el periodo post dictatorial como una característica muy marcada de las policías”, dijo Silvana del Valle, abogada chilena de la Red Contra la Violencia hacia las mujeres, mientras un grupo de académicos exigieron el fin del toque de queda y el Estado de Emergencia declarado por el presidente Sebastián Piñera, luego de la constatación de lesiones y muertes de civiles a manos de personal militar.

“Como profesoras y profesores de derecho de diversas facultades del país y de diversas posturas políticas no podemos guardar silencio ante la situación actual que vive nuestro país”, escribieron los intelectuales, y condenaron “las graves violaciones a los derechos humanos que se han constatado en diversos lugares del país. Hemos tenido noticia de hechos gravísimos que, con el transcurrir de los días, muestran patrones comunes. Señalamos que desde ya nos comprometemos a que ningún acto constitutivo de una violación a los derechos humanos quede impune”.

Otras denuncias demostraron la participación de personal militar infiltrado, como en el caso del video que muestra a efectivos policiales bajándose de un automóvil e iniciando un incendio en una sucursal del Banco de Crédito e Inversiones.