Acúsalos con la ONU, Donald

Ante la proximidad de las elecciones presidenciales y con encuestas que lo muestran por debajo del candidato demócrata Joe Biden, Donald Trump recurrió a la vieja estrategia norteamericana de elegir un enemigo externo. Tal como sostiene desde marzo, culpó a China por desatar la plaga en el mundo, desautorizó a la OMS vinculándola con el gobierno de Xi Jinping y desafió a la ONU para que obligue al país oriental a “rendir cuentas”.

 martes, 22-septiembre-2020

Donald Trump activó los fusiles contra China y la OMS por el origen de la pandemia y desafió a la ONU para que obligue a "rendir cuentas" al gobierno de Xi Jingping.


El escenario social, sanitario y político no es el mejor para Donald Trump. Estados Unidos es el país que acumula la mayor cantidad de personas fallecidas por coronavirus en el mundo: superó las 200 mil muertes, lo que representa el 20% de las víctimas fatales de todo el planeta. A pesar de que el mandatario republicano se jactó de “librar una feroz batalla” contra el coronavirus y se mostró victorioso al declarar que “acabará con la pandemia”, las últimas encuestas continúan ubicándolo por debajo del candidato demócrata Joe Biden de cara a las próximas elecciones presidenciales del 3 de noviembre.

Hoy, durante su discurso en la 75º sesión de la Asamblea General de la ONU prosiguió con su show. “China desató esta plaga en el mundo”, lanzó. “Suspendió sus desplazamientos internos, mientras permitió que salieran vuelos de su país para infectar al mundo”, sostuvo. Tal como insiste desde marzo, estigmatizó al país oriental denominando al coronavirus como el “virus chino” y apuntó contra la OMS – con quien EEUU puso punto final a las relaciones a fines de mayo – por estar controlada por el gobierno de Xi Jinping. “Si las Naciones Unidas quieren ser una organización efectiva, deben exigirle a China que rinda cuentas por la pandemia”, desafió.

Frente a su pronóstico errado de que el virus iba “a desaparecer como un milagro”, Donald Trump sacó a relucir los logros de su gestión, entre las que destacó el haber asesinado al comandante iraní Qasem Soleimani y, al mismo tiempo, reivindicó su lucha por la paz en el mundo. “La prosperidad de EEUU es la base de la seguridad en todo el mundo”, remarcó. Mientras tanto, el presidente Xi Jinping le bajó decibeles a la provocación del presidente norteamericano, de quien consideró que actúa como “el jefe del mundo”. “No tengo intención de pelear ni una guerra fría ni una caliente con ningún país”, aseguró. “No debe distorsionarse la política internacional o usarla de pretexto para deslegitimar los derechos e intereses de otros países”, finalizó.