Ajuste de ajustes

El brasileño Bolsonaro da cátedra regional de ajuste previsional: presentó una reforma que eleva a 40 los años de aportes necesarios para acceder a la jubilación. Piensa ahorrar 300.000 millones de dólares en la próxima década. El FMI, satisfecho; Macri observa desde el sur.

 jueves, 21-febrero-2019

El banquero Paulo Guedes (izquierda) es el ministro de Economía brasileño y autor material del proyecto.


Jefe de jefes del neoliberalismo económico, Jair Bolsonaro da cátedra regional de cómo ajustar a los trabajadores. El presidente brasileño presentó su reforma previsional, que eleva de 30 a 40 años los aportes necesarios para la jubilación. Además, establece edades mínimas que antes la ley no requería: 62 años para las mujeres, 65 para los varones. El objetivo es ahorrar más de 300.000 millones de dólares en la próxima década, a costa de haberes y derechos de los trabajadores brasileños.

El artífice de la reforma (además del ex militar Bolsonaro) es el banquero Paulo Guedes, el ultraliberal ministro de Economía y uno de los más conspicuos chicago’s boy de Brasil. Guedes llevó ayer la reforma al Congreso. Los mercados recibieron con beneplácito la inicitiva. La población apenas se movió: no más de mil brasileños se manifestaron en el Parlamento contra la reforma que los obligará a aportar gran parte de su vida para acceder a un haber de hambre.

Los consejos del FMI

El proyecto de Bolsonaro va en línea con lo que aconseja el Fondo Monetario Internacional para la región y especialmente para Argentina, una de sus principales deudoras. Mauricio Macri ya comenzó. En diciembre de 2017 redujo los aumentos a las jubilaciones a través de una nueva fórmula de actualización, eliminó la jubilación por moratoria (para trabajadores a los que no les hicieron aportes) y, últimamente, eliminó el magrísimo beneficio de reintegro de un porcentaje del IVA a los jubilados. Lo que se viene es un aumento en la edad jubilatoria (hoy 60 para mujeres y 65 para varones).

En su documento “El futuro del ahorro: el rol del diseño del sistema de pensiones en un mundo que envejece”, el FMI dice que “los trabajadores de hoy deberán prepararse para el futuro ahorrando más y prolongando su vida laboral”. En cuanto a Argentina, considera que presenta “una transición relativamente rápida desde un estado de alta dependencia infantil a un alto nivel de vejez”.

Y directamente reclama para Argentina y Brasil una “reducción de los ratios de beneficios y reducir los beneficios de jubilación anticipada”, es decir, una retracción del haber inicial (más distancia entre lo que cobra un trabajador cuando está activo y cuando se jubila).