Al Banco Central apenas le quedan chirolas

Las reservas bajaron a niveles alarmantes. Desde las PASO, el Gobierno liquidó 8 mil millones, para totalizar 9,5 mil millones en lo que va de agosto. El disponible real es de solo 13 mil millones. “El goteo que puede haber en las reservas de acá a diciembre es preocupante”, opinó el expresidente del Banco Central, Alejandro Vanoli.

 lunes, 26-agosto-2019

Guido Sandleris, perdido en su laberinto: las reservas quedaron como el último refugio para contener el dólar, pero adelgazan a un ritmo alarmante.


“Las reservas en realidad son 13 mil millones de dólares, una propina”. La frase, que puede parecer de rabiosa actualidad, es de febrero de 2015, y pertenece al economista Guillermo Nielsen. En aquel momento crítico del kirchnerismo –hoy referente económico de Alberto Fernández-, graficaba con esa imagen lo que quedaba en el Banco Central. Hoy, el diponible real volvió a ese nivel, pero con una diferencia: una deuda monstruosa agobia las finanzas del país, la recesión asfixia la economía real, que no produce dólares.

Las reservas del Banco Central cayeron 8.050 millones de dólares desde las PASO (-12,1 %) y la baja llegó a 9.500 millones en lo que va de agosto. Así, el nivel de reservas cayó a su nivel más bajo desde el 20 de diciembre: 58.259 millones de dólares. Sin embargo, este panorama, ya de por sí poco alentador, encierra el dato más grave: el disponible real –reservas netas que se pueden usar libremente, que no forman parte de compromisos ya contraídos- es de apenas 13 mil millones de dólares.

“Este nivel de reservas es preocupante en este contexto de crisis global. Es difícil conseguir divisas de forma genuina y esto pega más en países como argentina que son vulnerables por su endeudamiento y por el debilitamiento del aparato productivo”, consideró Alejandro Vanoli, expresidente del BCRA. Según el economista, la actitud de los inversores en las próximas semanas será clave para saber cómo será el tránsito hasta diciembre, “mientras dura el limbo donde hay un Poder Ejecutivo devaluado, con poco margen para cambiar el rumbo económico, hasta que haya un nuevo gobierno con credibilidad”.

En la comparación con la situación de 2015, Vanoli destacó que “en ese momento había regulaciones financieras que le daban margen de maniobra al Banco Central, pero hoy no existen esas herramientas para evitar fugas”.

El país enfrenta una inestabilidad política, producto de la larga transición entre las distintas instancias electorales, con un candidato opositor que prácticamente tiene ganadas las elecciones, en medio de un parate económico histórico. “El goteo que puede haber en las reservas de acá a diciembre es preocupante. Prácticamente no hay ingresos genuinos de divisas en el mercado cambiario”, disparó Vanoli. La financiarización de la economía, eje central del modelo macrista, terminó encerrándolo y poniendo en jaque el refugio en dólares del Banco Central.