Al rojo vivo

13
enero
2022

Al rojo vivo

Mientras Estados Unidos emite el 20 por ciento de los gases de efecto invernadero, el calentamiento global se siente en su patio trasero.

Desde hace varios días, nuestro país está sufriendo temperaturas extremas que ponen en riesgo la salud de las personas y su calidad de vida.

Con menos del 3 por ciento del bosque nativo y el agronegocio como amo y señor, Córdoba se convirtió en una verdadera caldera.

Avisaron y no escucharon

Por estos días, el cambio climático dejó de ser una amenaza teórica para transformarse en un alerta real.

A pesar de que las temperaturas vienen subiendo desde hace varias décadas, hace poco tiempo que se comenzó a tomar en serio el grito desesperado de ONGs y ambientalistas que venían advirtiendo sobre las graves consecuencias del fenómeno.

Casualmente, desde hace varios días el país está padeciendo una ola de calor extremo que pone en jaque la salud y la calidad de vida de sus habitantes.

En el caso de Córdoba, la isla se convirtió en una verdadera caldera.

Hasta la semana pasada, acumulaba unos 12 días al rojo vivo. Luego de unas pocas jornadas de respiro, la provincia espera unos 44 grados de máxima para hoy.

Mientras ambientalistas apelan a una ironía dolorosa y hablan de que este va a ser el “verano más fresco del resto de nuestras vidas”, las explicaciones parecen centrarse en el calentamiento global y en la enorme responsabilidad que les compete a las grandes potencias mundiales.

De acuerdo a los datos surgidos de la última Cumbre del Clima de la ONU, Estados Unidos emite el 20 por ciento de los gases del efecto invernadero, China el 11 y Rusia el 7.

Además, solo 100 empresas emiten el 70 por ciento.

Si bien los eventos de calor extremo – así como las sequías, inundaciones y demás desastres ambientales – tienen lugar en distintas partes del mundo, ahora es el patio trasero el que arde de la mano de un modelo productivo extractivista que se relame en medio del infierno.

...

Nada nuevo, solo más intenso

Los especialistas señalan que no habrá eventos novedosos o sorprendentes. Simplemente, serán más frecuentes y más virulentos como resultado del calentamiento global.

Así, el calor y el frío serán extremos.

Sumado a la pérdida de biodiversidad y al colapso de los ecosistemas, representan algunos de los principales peligros que afectarán al planeta durante los próximos años.

Sin ir más lejos, la ambición desmedida del agronegocio y el avance inmobiliario consumieron la mayor parte del monte en Córdoba en donde solo queda el 3 por ciento de bosque nativo.

En ese sentido, los problemas de agua que existen en algunas localidades son una muestra cabal del enorme perjuicio que sufrirán sus habitantes.

El saqueo de la tierra y la voracidad de unos pocos están condenando al resto de la humanidad a soportar un infierno caluroso, seco y sin vida.

Mientras tanto, los medios de comunicación hegemónicos brindan recomendaciones “saludables” para surfear la ola de calor y, al mismo tiempo, nos enseñan que “el campo somos todos”.

...

 Temas 

24
noviembre
2022

 Temas 

23
noviembre
2022