Alberto, de armador a candidato

El encargado de unir los pedazos rotos del peronismo finalmente será quien encabece la fórmula. “No hice nada por ser candidato”, confesó, al tiempo que señaló que “nada ha sido más destructivo que el macrismo en el poder”. La mirada del hombre que ‘trotará’ la campaña junto a Cristina.

 domingo, 19-mayo-2019

El anuncio de la candidatura de Alberto Fernández se convirtió en la noticia política del año en nuestro país.


La decisión sorprendió en el amanecer del fin de semana en la Argentina. Con un video de su voz en off sobre un compilado de imágenes, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció que le había pedido a Alberto Fernández –su tocayo de apellido y el armador de su espacio- que sea quien encabece la fórmula. “Fue una cosa sorpresiva para mí, Cristina tenía todas las condiciones para llegar a la presidencia. Habla muy bien de Cristina: no siempre en la historia se dan casos donde alguien puede llegar al poder y prefiere dejarle el lugar a otro porque piensa que puede ser mejor para el colectivo”, confesó el Fernández que será candidato presidencial.

Según contó, Cristina le comunicó su idea el miércoles por la tarde y le transmitió su intención de anunciarlo el sábado. “Hicimos un pacto de silencio con Cristina, la cosa tenía que morir en nosotros dos. Había que pasar el jueves y el viernes en silencio, fueron dos días larguísimos para mi”, reveló Alberto, en una nota al diario Página/12.

“No hice nada por ser candidato. Cuando empecé la tarea de tratar de unir partes, me autoimpuse la idea de no ser candidato para poder hablarles a todos de la importancia de la unidad y que nadie piense que lo estaba haciendo a favor mío”, reflexionó el exjefe de Gabinete.

“Nada ha sido más destructivo para la Argentina que el macrismo en el poder”.

Alberto Fernández, precandidato a presidente

Los cuatro años de Macri y el problema de la deuda

El próximo gobierno tendrá por delante enormes desafíos, tras un mandato de Cambiemos que dejará una verdadera pesada herencia. “Nada ha sido más destructivo para la Argentina que el macrismo en el poder”, opinó el precandidato. Hizo un especial énfasis en el problema de la deuda con el FMI: “Cuando llegamos con Néstor, la Argentina tenía una economía en default donde la deuda con el FMI representaba el 10 % del total. Eso no es un dato menor: las deudas con el FMI están protegidas de tal modo que no se pueden hacer quitas, lo único que se puede hacer es refinanciarla en el tiempo pagando más intereses. Eso hoy representa entre el 35 y el 40 %”.

Sobre el resto de la deuda, aseguró que “si Macri sigue con lo que está haciendo es muy posible que caiga en default en no mucho tiempo más”. “Nunca hemos pensado en dejar de pagar la deuda ni dejar de cumplir las obligaciones”, anunció Fernández.

¿Alberto al gobierno, Cristina al poder?

La comparación con Cámpora y Perón surgió en la cabeza de muchos al conocerse la noticia de que iría por la presidencia, dado el peso que tiene la figura de la expresidenta. De hecho, Hernán Lombardi deslizó esa idea vía Twitter y dijo que en los ’70 esa lógica “terminó en Isabel, Videla y la catástrofe”. Alberto ninguneó a Lombardi y sostuvo: “Ni Cristina es Perón ni yo soy Cámpora. Soy el mismo Alberto Fernández que elogiaban cuando la cuestionaba a Cristina. Ahora que me acerqué a Cristina me convertí en un demonio”.

El periodismo y Clarín

Para Fernández, “eso que alguna vez Julio Blanck llamó ‘periodismo de guerra’ es algo que en Clarín se sigue practicando”. “Parecen esos japoneses en una isla que no se enteraron de que la guerra se terminó. Sería bueno que dejen de hacer periodismo de guerra y se ocupen de volver a hacer periodismo. La Argentina necesita un buen periodismo. Confío que poco a poco podamos ir limando asperezas”, lanzó a modo de anzuelo para suavizar las relaciones con el monopolio mediático.

El problema judicial

El candidato elegido por Cristina es, además de dirigente político, un reconocido docente de la Facultad de Derecho de la UBA. Desde ese lugar, se refirió a la cuestión judicial, uno de los grandes temas de la Argentina actual: “Tenemos que entender que la Justicia argentina no es la Justicia Federal Penal. Hay un problema en la Justicia Federal Penal, que es importante, y en algunos otros fueros”.

Alberto propuso “analizar caso por caso, no son todos los jueces lo mismo, no es lo mismo Rafecas que Ercolini ni Casanello que Bonadío”. “Todos los funcionarios públicos debemos rendir cuentas de nuestros actos, y los jueces deben rendir cuentas de sus sentencias, que son sus actos de gobierno”, afirmó.