Algas Cordobesas

El estado del agua preocupa a los cordobeses. Aguas Cordobesas publicó un comunicado en el que admitió el ingreso de algas, que era “un fenómeno estacional” y dijo que estaban siendo removidas. El biólogo Federico Kopta indicó que hay que determinar la concentración de ciertas sustancias para determinar si es posible consumirla y que debería hacerlo el Ersep.

 miércoles, 24-julio-2019

La empresa admitió el ingreso de algas pero negó tener responsabilidades. El Ersep evalúa multas y apercibimientos.


“Les informamos que Planta Potabilizadora Suquía se ha visto afectada por el ingreso de algas, fenómeno de índice estacional, las cuales son removidas exitosamente en el proceso de potabilización que se lleva a cabo”. Con esas palabras, la empresa Aguas Cordobesas admitió hace un par de días el problema, aunque se quitó la responsabilidad.

“Lo que está pasando tiene que ver con la mala calidad del agua del San Roque, que hace que en determinado momento existan explosiones demográficas de algas o de genobacterias”, indicó el biólogo Federico Kopta. Esa agua va al río Suquía y desde allí la toma la planta potabilizadora. El especialista señaló que el mal olor “manifiesta que hay un problema”, pero para determinar “si eso afecta o no depende de la concentración de determinadas sustancias”.

Kopta recordó que la definición de “agua potable” que figura en el Art. 982 del Código Alimentario indica que el agua no tiene que tener olores extraños, al tiempo que una normativa provincial (172/2016) plantea que puede haber situaciones donde el olor y el sabor se vean alterados por determinadas sustancias químicas.

“Ante una situación de emergencia, el comunicado dice muy poco: que entraron algas y las sacaron. ¿Qué pasó con esas cianobacterias y toxinas? Ni siquiera dice cuáles son las algas. El Ersep tiene que informar que está pasando”, detalló el también presidente del Foro Ambiental Córdoba.

Kopta subrayó que el último análisis que figura en la página del Ersep es de mayo de este año y que no puede determinar con certeza que el agua esté apta para el consumo actualmente. “En principio, diría que el agua se puede llegar a consumir, pero no tengo datos que debería proveer el propio Estado que es el órgano de control”, cerró.