Algo huele raro en la Recolección

Una empresa en retirada y una nueva operadora que aún no instaló una oficina. La inflación y las altas tasas jaquean al sistema. El Surbac levantó el paro pero advierten que hay 10 o 15 rutas diarias de la zona sur que no se están haciendo por el estado de los camiones de Cotreco

 jueves, 25-octubre-2018

Casi el 20% del presupuesto municipal va a un servicio regular, con empresas ligadas al poder político.


Una empresa en retirada, Cotreco, que vendió una parte mayoritaria a la española Urbaser y que incumple compromisos básicos como el salario a sus empleados. Una empresa que comenzará a operar en Córdoba el 1 de diciembre, Solvi-Caputo, que todavía no puso un pilote en el terreno que compró en Malvinas Argentina para asentarse. Y otra empresa, Lusa, propiedad del también dueño de la transportista Ersa, Juan Carlos Romero, cuyas decisiones más pequeñas se toman en Corrientes, no donde está brindando el servicio.

El servicio de recolección de resididos de la ciudad de Córdoba cruje a días del inicio del nuevo sistema licitado a mediados de año por la Municipalidad. Hay muchos millones en juego: la ciudad invierte casi 300 millones de pesos mensuales que, actualizados a octubre, tendrían un fuerte incremento. No sólo la inflación y la disparada de los costos golpearon en el sistema, sino también las tasas bancarias altísimas que las empresas pagan por cheques diferidos.

A partir del 1 de diciembre, la UTE Urbacor (Urbaser como socio mayoritario + Cotreco como socio minoritario) se encargará de la recolección en la zona norte que hoy atiende Lusa.

El Centro, donde Cotreco también hace actualmente la recolección, será territorio de Solvi-Caputo bajo el nombre de Logística Ambiental Mediterránea (LAM). Se trata de un grupo empresario ligado al Nicolás Caputo, el amigo del alma de Mauricio Macri.

En el sur de la ciudad quedará Lusa.

Conflicto semicerrado y con final abierto

Cotreco finalmente pagó parte de la deuda salarial a los trabajadores (el adelanto de sueldo de octubre) y el gremio del Surrbac levantó la medida de fuerza por tiempo indeterminado que había lanzado. Sin embargo, el sindicato reclama ítems relacionados con retenciones de cuotas alimentarias y cuotas de mutuales no transferidas y dificultades para desgrabar Ganancias y plata de la obra social. A pocos días de que la empresa de Horacio Busso se convierta en “testimonial” dentro del esquema de recolección de Córdoba, los trabajadores quieren ir “cerrando cuentas” con ella. En el Surbac responsabilizan a la Municipalidad y sostienen que la empresa juega financieramente con lo que no le pagan a los empleados. Franco Saillén, dirigente del Surrbac, no descartó nuevas medidas de fuerza.

Por lo demás, todo indica que, al menos hasta diciembre, las rutas de la zona sur no se cumplirán con normalidad por los problemas de mantenimiento de los camiones. “Diez o quince rutas por día no se están haciendo porque la flota está degradada”, señaló una fuente gremial.

Según trascendió, en la UTE Urbacor, Urbaser tendrá a cargo la parte operativa (la tarea propia) y Cotreco se quedará con las relaciones institucionales. Es decir que la actual Cotreco difícilmente dedique recursos a la reparación de camiones para una ciudad donde su flota ya no prestará el servicio. Máxime cuando la firma de Busso reclama a la Municipalidad deuda por tareas pagos por la limpieza extra en el Centro de la Ciudad y por eventos especiales. Lo que más llama la atención es que Cotreco prácticamente desaparezca de como prestadora en la ciudad de Cordoba, donde hoy cobra (aun con atraso) más de 100 millones mensuales, mientras seguirá prestando el servicio en varias ciudadades más chicas de la Provincia e incluso se disponga a presentarse en licitaciones internacionales.