“Argentina es un país abortero”

Ricardo Rizzi, obstetra (jubilado) del sector público y privado, docente de la UNC y director de la maestría en Salud Sexual, resaltó la importancia de que las mujeres que deseen abortar puedan comprar misoprostol en farmacias. Dijo que en Argentina abortan las mujeres de todos los sectores sociales.

 jueves, 1-noviembre-2018

El Oxaprost,la única presentación del misoprostol en Argentina, tiene un costo altísimo. Desde fin de año, en farmacias se venderá uno nacional, a menor costo.


“Es muy positivo que se autorice la venta de misoprostol en las farmacias, porque las mujeres tendrán acceso a una droga segura para abortar y además se termina la especulación inmoral del laboratorio Beta, que aumentó el precio el mil por ciento desde que este medicamento comenzó a utilizarse para abortos”, afirmó el obstetra Ricardo Rizzi, profesor jubilado de la cátedra de Obstetricia de la Medicina de la UNC y director de la Maestría en Salud Sexual y Reproductiva. Autodefinido como “médico de servicio”, Rizzi es uno de los especialistas más reconocidos del país en embarazo y salud materna, y fue uno de los expositores a favor de la legalización del aborto en el debate por la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo en la Cámara de Diputados.

“En Argentina hay mucho hábito de aborto, es una práctica común. Yo diría que es un país abortero. Las mujeres lo usan como método de planificación familiar. Ese número que circula, de los 500 mil abortos anuales, si bien es téorico, está muy acertado. Aborto se hacen mujeres de todos los sectores sociales, mujeres pobres que iban al hospital provincial y mujeres de clase media-alta que venían a mi consultorio privado”, sostuvo en diálogo con el portal Al Revés. “No es que yo esté a favor del aborto, estoy a favor de que no mueran las mujeres”, sintentizó.

Esta semana, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó la venta en farmacias del misoprostol del laboratorio Domínguez, que se presentará con el nombre comercial Misop-200. Se trata de un logro del movimiento feminista que llevó al Congreso la discusión por el aborto legal, seguro y gratuito. si bien la ley no pasó el Senado, se aprobó la elaboración nacional del misoprostol como fármaco abortivo.

Hasta ahora el misoprostol era una droga restringida al uso hospitalario y sólo circulaba el de Laboratorio Beta, cuya denominación comercial es Oxaprost y viene combinado con diclofenac. Cuesta más de $3.000. El Oxaprost es analgésico con protector de la mucosa gástrica, pero por su poder abortivo hace al menos diez años comenzó a usarse para interrumpir embarazos de manera segura. Sin embargo, su circulación con fines ginecológicos es clandestina, lo que facilita el mercado negro de las pastillas y los precios exorbitantes.

Desde antes de fin de año se podrá adquirir en farmacias, con receta médica, el Misop-200, que traerá 12 comprimidos vaginales de 200 mg, la dosis necesaria para interrumpir un embarazo. Si bien se entiende que es para los casos de abortos no punibles contemplados por la ley, la comercialización del fármaco extiende una solución a todas las mujeres que por distintos motivos necesiten abortar.

“El misoprostol se usa en todo el mundo para abortos y para trabajo de parto, donde ya no se aplica el goteo de oxitocina”, dijo el médico, y explicó que la droga produce contracciones uterinas a cualquier edad gestacional. “Lo descubrieron las mujeres de Brasil hace diez o quince años y fue una revolución”, afirmó.

El obstetra participó hace un lustro en la redacción del primer manual de uso del misoprostol elaborado por médicos de distintos países. Consideró que, bien utilizado, se trata de una forma segura de abortar. “Porque si queda algo en el útero es poco y fácil de extraer”, señaló.

“Uruguay casi no tiene muertes maternas, algo que consiguió gracias a la ley que recomienda a los médicos a que receten misoprostol a mujeres que deseen abortar. Y Holanda, que tiene la ley de aborto menos restrictiva del mundo, casi no tiene abortos”, finalizó.