Bautismo de fuego para el gobierno

El Frente de Todos pone toda la carne en el asador en la aprobación de la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva porque es clave para la reestructuración de la deuda externa, la soga al cuello que dejó Macri y sin la cual será muy difícil poner en marcha una economía arrasada. El oficialismo logró dictamen y hoy se espera una larga sesión en Diputados.

 jueves, 19-diciembre-2019

Máximo Kirchner y Sergio Massa son las espadas del gobierno en Diputados.


“Sería muy difícil para el país poder tener las condiciones que necesita para poder empezar las conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI)”, lanzó el ministro de Economía, Martín Guzmán, en una declaración que mezcla datos duros de la herencia recibida por el macrismo y un mensaje a los diputados de la oposición que resisten la aprobación de la mega ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva, que hoy se tratará en la Cámara de Diputados.

Como señaló a este portal el economista José María Rinaldi, en la reestructuración de la deuda externa “anida” la razón del programa económico del gobierno del Frente de Todos, porque sin quita de capital e intereses por dos o tres años, a la Argentina le será muy difícil reactivar una economía arrasada luego de cuatro años de neoliberalismo financiero.

“Si esta ley no estuviese”, dijo Guzmán, “sería muy difícil para el país poder tener las condiciones que necesita para poder empezar esas conversaciones”. Por eso, sostuvo que las medidas que tratará el Congreso “son claves para poder implementar un programa macroeconómico consistente que al mismo tiempo sostenga a los sectores de la población que están en un mayor estado de vulnerabilidad”.

Entre los muchos puntos que toca el megaproyecto que logró dictamen por el acuerdo del Frente de Todos con los interbloques de Consenso Federal (Lavagnismo) y el que conduce el mendocino José Luis Ramón, se destacan la creación de un nuevo impuesto de 30 % sobre la compra de divisas, gastos con tarjeta de crédito en el exterior y pasajes, la suspensión de la fórmula de actualización del sistema de jubilaciones y pensiones y la sobretasa en retenciones al campo.

Eso se completa con cambios en Bienes Personales, impuestos internos sobre autos de alta gama, una imprescindible moratoria a las Pymes (que están fundidas), congelamiento de tarifas hasta junio, y hasta se trabaja en un ajuste en el impuesto al cheque.

La muñeca de un experto negociador como lo es Alberto Fernández, que tiene en Sergio Massa y Máximo Kirchner como alfiles en Diputados, tendrá su bautismo de fuego hoy, cuando el Congreso sea la caja de resonancia de febriles negociaciones para salir del pantano.