“Bolsonaro fue muy eficaz para capitalizar el pánico”

Ariel Goldstein es investigador del Conicet y estudia la política brasilera desde hace 8 años. Desde febrero empezó a seguir al nuevo presidente de Brasil, cuando aún nadie lo tomaba muy en serio, y está por terminar un libro sobre él. Entre las múltiples razones que explican este cataclismo político, ofrece pistas de porqué fue posible que votantes de Lula terminaran eligiendo a un fascista que recibió apoyo y asesoramiento del gurú de Donald Trump. La seguridad fue clave en un país donde se producen 64 mil muertes por año en hechos delictivos y 17 de las 50 ciudades más peligrosas del mundo están en el gigante sudamericano.

 miércoles, 31-octubre-2018


Camilo Ratti

De ser nadie en el mundo de la política grande brasilera hasta hace menos de un año, a ser el presidente del gigante sudamericano. De aparecer como un fanático religioso nostálgico de la dictadura, adorador de la tortura y la portación de armas de fuego, a presidir la octava economía del mundo a través de la vía electoral. Lula, el único capaz de vencerlo, había sido proscripto por medios y una justicia que hoy se asustan de la criatura.

Por todos estos elementos, Jair Bolsonaro es un desafío para analistas, politólogos y cientistas sociales. Ariel Goldstein es uno de ellos. Docente de la UBA e investigador del Conicet, estudia desde hace ocho años la política brasilera y desde febrero sigue los pasos de quien hasta hace pocos meses nadie tomaba muy en serio. Salvo el gobierno estadounidense, claro.

“Antes de recibir el cuchillazo en Juiz de Fora (Minas Gerais) que lo dejó en el hospital, Bolsonaro hacía campaña por el país y era recibido en los aeropuertos por multitudes vestidas de verde y amarillo que coreaban “mito” y “capitán”. Steve Bannon, ex asesor de Donald Trump y atento observador de las extremas derechas en el mundo, quedó impresionado por la recepción que el candidato tenía en los aeropuertos. Para acercarse, mantuvo una reunión con Eduardo Bolsonaro, hijo del entonces candidato, diputado Federal por San Pablo y quien manejó las redes sociales de la campaña”, cuenta a este portal Goldstein, autor de un agudo perfil del fascista sudamericano en “Bolsonaro: en defensa de la tradición y el mercado”.

composición del congreso brasilero.

Bolsonaro contará con una amplia mayoría en ambas cámaras del Congreso para aplicar su plan neoliberal y represivo.

El diputado más votado de Río de Janeiro desde el 2014 siguió los pasos del magnate norteamericano para llegar al poder: frases provocadoras a través de las redes sociales y uso sistemático de las fake news (noticias falsas) a través del watsapp en contra de su contrincante Haddad. Cambiar el eje de la agenda mediática en base a polémicas fue la estrategia para crecer en la opinión pública, en el norte y en el sur.

“Tiene un discurso parecido al de Trump en términos disruptivos, fuera de lo convencional, que logra controlar la conversación pública de los medios. Y si bien hace 28 años que está en política, pertenecía a los cuadros bajos de Brasil. Desde ese lugar marginal fue cambiando de partidos hasta el partido social cristiano. Su vínculo con los pastores evangélicos es constitutivo, después fue con los militares y ahora con el neoliberalismo a través de Paulo Guedes”, cuenta Goldestein, en referencia el gurú económico formado en la escuela de Chicago que anunció no va dejar nada en manos del Estado.

“Lula y Bolsonaro eran dos formas posibles de restaurar el orden en un país descontrolado, sumido en una crisis económica y de seguridad, donde se producen 64 mil muertes al año por hechos delictivos”.

Ariel Goldstein, docente e investigador del Conicet, experto en política brasilera y de Bolsonaro.

Maravillado por cómo una patrulla militar capturaba a un guerrillero en los años 70, Bolsonaro se incorporó de muy joven a las Aguilas Negras del ejército y hoy aparece como el dirigente que busca representar las aspiraciones conservadoras, la defensa de la familia y las costumbres tradicionales. “Bolsonaro se convierte en un sintetizador de un sector que estaba disperso”.

La profunda crisis política y económica brasilera hizo el resto en una sociedad aturdida por la violencia y desencantada con la corrupción que afectaba a los principales partidos. El vacío político que dejaba la proscripción de Lula fue capitalizado por el excapitán. “No sabemos si Bolsonaro es corrupto, pero al ser un jugador de segunda línea, no aparece salpicado en el Lava Jato como los otros líderes de la derecha que lo eligieron a él para salir de la crisis”, señala Goldstein.

Lula y Bolsonaro, ¿daba lo mismo?

De todas las preguntas que abrió este cataclismo político, hay una que es difícil de entender: por qué una persona capaz de votar a Lula terminó eligiendo a quien expresa lo contrario, en todos los planos imaginables. Goldstein ensaya una respuesta: “Lula y Bolsonaro eran dos formas posibles de restaurar el orden en un país descontrolado”. El expresidente a través del crecimiento económico y la redistribución que sacó a 40 millones de la pobreza durante sus gobiernos. El flamante presidente, con represión y mano dura.

Para el investigador, “no es una discusión de izquierda o derecha, sino de cómo ordenar el caos en un país donde hay 64 mil muertes por año en hechos delictivos. Hay una situación de desborde, 17 de las 50 ciudades más peligrosas del mundo están en Brasil. Muchas están tomadas por el narcotráfico, es un tema muy complicado y el PT hizo poco para atacar de raíz ese problema”.

Como en Argentina, Ecuador u otros países de América Latina, el eje de la corrupción caló hondo en una sociedad desencantada de la política. “El PT está pagando eso, desde cuando saltó lo del ‘Mensalao’, que terminó con la prisión de Dirceu, un dirigente muy importante, hasta lo de Lula, que fue un juicio muy rápido, con pocas pruebas para sacarlo del medio”.

De todas maneras, Goldstein advierte que desde el 2013 la derecha había empezado a tomar la iniciativa: “Dilma llevó a la recesión que Temer profundizó. Fue un error gravísimo de Dilma, porque aplicó el ajuste apenas asumió su segundo mandato, al cual llegó diciendo que los candidatos del ajuste eran los otros. Eso fue su sentencia de muerte, porque fracturó la base popular que tenía el PT, fue un tiro en el pie porque sin eso no habría habido impechment”.

la seguridad fue clave en el triunfo de Bolsonaro.

En un país muy desigual y violento, el discurso de la mano dura fue decisivo en el triunfo del excapitán fascista.

Suicos, feos y malos

El otro dato novedoso del triunfo de Bolsonaro fue la implementación de las fake news o noticias falsas. “Fue muy sofisticado, el PT no tenía nada de eso y Bolsonaro mucho en una red como watsapp que es incontrolable. Se difundían imágenes falsas, como que el PT quería promover la sexualidad en niños de 4 o 5 años, terminar con la familia y las costumbres tradicionales. Bolsonaro fue muy eficaz para capitalizar el pánico moral de quienes se sentían amenazados por ese discurso”.

La escandalosa defensa del torturadaor de Dilma en el Congreso fue su bautismo popular. El apoyo de las fuerzas armadas y de la policía fue clave en un país que ni siquiera pudo avanzar en una Comisión por la Verdad de lo ocurrido en la dictadura. “La seguridad se ha tornado un problema muy serio en las grandes ciudades de Brasil”, explica Goldstein. “Mientras los intelectuales se preocupan por el baño unisex, él está hablando de los 60 mil asesinatos que suceden cada año en Brasil”, le dijo un taxista de Río de Janeiro a quien escribe un libro sobre el Presidente homofóbico, racista y misógino.

“A través de noticis falsas por whatsapp, Bolsonaro fue muy eficaz para capitalizar el pánico moral de quienes se sentían amenazados por el discurso del PT”.

Ariel Goldstein, docente e investigador del Conicet, experto en política brasilera y de Bolsonaro.

Tradición, familia y propiedad

Con amplias mayorías en el Congreso, Bolsonaro anunció reformas jubilatorias y una ola de privatizaciones, además de liberar la portación de armas. “Con él llega una nueva elite del bajo clero, como se le dice acá a las segundas líneas de la política”. Y con una poderosa alianza con la iglesia evangélica, el otro pilar de su triunfo electoral, fundamentalmente entre los sectores populares.

La voz cantante de un actor político muy fuerte en Brasil se llama Magno Malta, pastor evangélico y actual senador. “Existe un vínculo entre la pentecostal y el Estado, que se va a reflejar en políticas estatales, fundamentalmente en la educación, introduciendo una agenda conservadora. La familia es padre, madre e hijos, no hay pluralidad o diversidad, es la visión tradicional”, adelante Goldstein, y agrega: “La campaña del EleÑao fue masiva en un sector específico, pero generó el efecto contrario en mujeres evangelistas pobres, que se terminaron volcando a favor de Bolsonaro”.

bolsonaro junto a militares.

El excapitánd del ejército tiene el apoyo de las fuerzas armadas para llevar adelante una política ultrarrepresiva.

Además de un congreso ultraconservador, Bolsonaro compartirá una misma agenda neoliberal con los gobernadores de los tres principales estados de Brasil, tanto en lo demográfico como lo económico: Río de Janeiro, Minas Gerais y San Pablo. “El gobierno va a tener una plana constituida por militares que dicen que el Movimiento Sen Terra es terrorismo. Ante la menor crisis van a recurrir a la represión a través de los tanques, el poder de los militares va a aumentar, lo que va a despertar mucha violencia”, advierte el docente de la UBA.

A diferencia de Argentina, donde no hay una visión positiva de las fuerzas armadas, en Brasil hay una mirada de apoyo. Los camiones militares vitoreados por la multitud post triunfo de Bolsonaro, es una prueba de que ese pasado reciente se procesó de una manera muy diferente a la nuestra.

Sin embargo, Goldstein entiende que no es posible un Bolsonaro en Argentina: “Por lo menos hoy no lo veo para nada, porque Macri es quien ocupa ese espacio político. Es difícil que haya uno más a la derecha que Macri, por lo menos en el corto plazo”.