“Bolsonaro va del negacionismo a una teatralización que nadie toma muy en serio”

Las bombas discursivas del presidente brasileño sumaron ayer una amenaza indirecta hacia Joe Biden, a quien le dijo que "cuando se acaba la saliva, tiene que haber pólvora". Darío Pignotti analiza el escenario político de Brasil, donde el domingo habrá elecciones municipales en 5.700 localidades.

 miércoles, 11-noviembre-2020

Jair Bolsonaro le envió un mensaje a Joe Biden sobre el manejo de la Amazonia: "cuando se acaba la saliva, tiene que haber pólvora".


Pocas horas después de que Joe Biden fuera proclamado como presidente electo de Estados Unidos, Jair Bolsonaro le envió un mensaje personalizado y sin reconocerle el triunfo ni felicitarlo por las elecciones. “Vimos hace poco a un gran candidato a jefe de Estado diciendo que si yo no apago el fuego de la Amazonía va a levantar barreras comerciales contra Brasil. La diplomacia no es suficiente. Cuando acaba la saliva, tiene que haber pólvora”, lanzó el presidente brasileño.

Para el periodista y corresponsal Darío Pignotti, se trata de una nueva cuota en la serie de bravuconadas a las que Bolsonaro tiene como estilo de gestión. “Es un sacudón al cual los brasileros y la opinión pública internacional cada vez se acostumbran más, con el riesgo de que se torne normal, pero aún en los estándares de Bolsonaro ayer fue un día llamativo”, dice el periodista en una entrevista con Nada del Otro Mundo. “En menos de 24 horas Bolsonaro afirmó que cuando se acaba la saliva tiene que haber pólvora. A la tarde incitó a los brasileños a que no sean maricas y dejen de tomar en cuenta al coronavirus y que es un asunto que se resuelve naturalmente, criticó a la vacuna china y un militar prohibió que se continúen con los ensayos de la vacuna Coronavac. Algo directamente vinculado con la subordinación a Donald Trump y en un discurso ferozmente antichino y negacionista”, explica Pignotti.

La avanzada provocadora de Bolsonaro no es pura espontaneidad. El próximo domingo habrá elecciones en 5.700 municipios de Brasil y los estados más importantes, Río de Janeiro y San Pablo, no tienen entre los candidatos favoritos a hombres de Bolsonaro. “Bolsonaro sigue siendo un presidente popular, tiene cerca del 40%, y hay una legión de seguidores en los cultos evangélicos y en esa comunidad es muy potente. Tienen una bancada con cerca de 100 miembros en el congreso, son propietarios de la segunda cadena más importante de radio y televisión y a esos electores no hay argumentos racionales que los perfore. Bolsonaro sigue siendo alguien importante, habrá que ver si esta prédica tiene éxito el próximo domingo, cuando habrá elecciones en 5700 municipios. Hay dos que son la llave: Río de Janeiro y San Pablo, y los dos candidatos de Bolsonaro no soy favoritos”, explica el analista y anota las declaraciones del presidente brasileño entre las estrategias de campaña.

“Bolsonaro va del negacionismo a una cierta teatralización que nadie toma muy en serio, incluso la propia embajada norteamericana de Donald Trump, que por la noche, luego de estas palabras pintorescas de pintorescas de resistir una invasión con las armas, divulgó un video recordando el aniversario de los fusileros navales norteamericanos, que están en varios puntos de Brasil. Es decir, el propio estado norteamericano tomó esto como algo poco serio”, concluye.