Bolsonaro y su colectivo LGBT

Eduardo Bolsonaro, senador por San Pablo e hijo del presidente brasileño, se burló de la comunidad LGBT con una remera muy agresiva. Dijo que se la regaló una ecuatoriana que vive en Argentina. Un gesto que vuelve a demostrar el autoritarismo y la ignorancia supina que caracteriza a la familia presidencial carioca.

 lunes, 14-octubre-2019

La remera que mostró Eduardo Bolsonaro, con un claro contenido homofóbico, ultraderechista y pro violencia.


El hijo de la bestia. Eduardo Bolsonaro publicó una foto en su cuenta de Twitter en la que agrede al colectivo LGBT (sigla que identifica a lesbianas, gays, bisexuales y trans), ya que muestra una remera en la que utiliza esa sigla de otra manera, muy diferente a la original. “El concepto de LGBT fue actualizado con éxito por una ecuatoriana que vive en Argentina y me dio esta remera aquí en Brasil. ¿Les gusta?”, escribió Bolsonaro hijo.

En la remera se ve que la L es por “Liberty” (libertad, en inglés), la G es por “Guns” (armas, en inglés), B por Bolsonaro y T por Trump. Además, figuran arriba de cada letra la estatua de la libertad, un fusil y la cara de los presidentes de Brasil y Estados Unidos. A la hora de escribirse esta nota, el tuit homofóbico suma más de 17 mil ‘me gusta’ y más de 2 mil retuits.

Desde su asunción, Jair Bolsonaro ha mostrado que sus políticas son consecuentes con sus despreciables proclamas contra la comunidad homosexual y las distintas diversidades sexuales. Una de las primeras medidas de su gestión fue crear el Ministerio de la Mujer, de la Familia y de los Derechos Humanos, excluyendo de forma explícita a la comunidad LGBT de los grupos que esa cartera se propone proteger.

El texto constitutivo habla de “mujeres, niños y adolescentes, juventud, ancianos, personas con discapacidad, población negra, minorías étnicas y sociales e indígenas”. Hasta la asunción de Bolsonaro, esa lista incluía al colectivo LGBT.

Hace dos meses, el presidente brasileño ordenó suspender una convocatoria de los medios públicos para el financiamiento de producciones audiovisuales de series con temática LGBT. Se trataba de cuatro producciones finalistas del concurso “RDE/FSA PRODAV” en las categorías “diversidad de género” y “sexualidad”. “No censuré nada. Si la iniciativa privada quiere hacer una película, que la haga. No vamos a intervenir en eso. Que cada uno sea feliz como quiera, pero gastar dinero público con eso…”, dijo Bolsonaro, dejando inconclusa la frase. Las producciones se quedaron sin los 400 mil reales de subsidio para su producción.