“Brasil está a un paso de una tragedia”

Adolfo Pérez Esquivel hizo una lectura de las elecciones en Brasil, luego de transcurridas algunas horas desde el triunfo de Bolsonaro. Dijo que “va a recolonizar el país” y que “quiere implantar una nueva democracia, que sea restringida, controlada y violenta”.

 martes, 30-octubre-2018

Adolfo Pérez Esquivel junto a Lula, a quien visitó varias veces desde que está encarcelado.


El premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, se mostró muy preocupado por el futuro de Brasil y el continente tras el triunfo de Jair Messías Bolsonaro en el país carioca. En diálogo con Al Revés, sostuvo que “la política de Bolsonaro es imponer la violencia, el orden y el sometimiento al pueblo de Brasil”. Tras las declaraciones de Paulo Guedes –futuro ministro de Hacienda-, el activista argentino dijo que “va a reducir el Estado pero va a ser fuerte a través de las Fuerzas Armadas”.

controlada y violenta”.

Guedes, además, adelantó que se vendrá una ola de privatizaciones. Respecto a esto, Pérez Esquivel dijo que Bolsonaro “va a recolonizar el país” al vender todas las empresas nacionales y aplicar “políticas neoliberales de ajuste”. ¿Y quiénes serán las metrópolis si Brasil se recoloniza? Ya no Portugal, claro está. “El hecho de que vaya a visitar primero Estados Unidos e Israel pone en evidencia su política”, subrayó el referente de Derechos Humanos.

Una de las preocupaciones de Pérez Esquivel son las múltiples declaraciones del nuevo presidente electo de Brasil de las que “se desprende un desprecio a los afrodescendientes, a las mujeres y a los pobres, y que promete mano dura”. “Es asombroso cómo el pueblo de Brasil no reaccionó frente a esos mensajes”, completó. Por otra parte, se refirió al rol que jugará la estructura militar brasileña: “Detrás de Bolsonaro están las Fuerzas Armadas, y las Fuerzas Armadas nunca son garantes de la paz sino de imponer orden a través de las armas. Varios generales van a asumir el poder real junto a la Secretaría de Estado norteamericana”.

Para el activista, el modelo que se impondrá en Brasil es una suerte de prueba de una novedosa forma ‘democrática’: “Quieren implantar una nueva democracia, reducir la participación social, una democracia restringida, controlada y violenta”. En esa dirección, mostró incertidumbre respecto a lo que pueda pasar con el mayor líder político de Brasil, Lula da Silva, al que visitó en varias oportunidades en los últimos meses. “No sabemos lo que puede pasar con Lula. Bolsonaro dijo que iba a meter preso hasta a Haddad. No se puede esperar nada bueno”, concluyó.