Brasil, privatizado

El presidente militar de Brasil aceleró decisiones de neto corte neoliberal. Anunció privatizaciones de puertos y aeropuertos. Se viene la reforma jubilatoria para achicar gastos del Estado y la persecución a funcionarios que avalen el "comunismo".

 jueves, 3-enero-2019

Bolsonaro está haciendo lo que dijo que haría: achicar el Estado.


El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, anunció la privatización de 12 aeropuertos y cuatro puertos brasileños con el fin de obtener unos 7.000 millones de reales o 1.850 millones de dólares en inversión inicial, según dijo el ultraderechista en su cuenta de Twitter, tras la primera reunión de gabinete del nuevo gobierno. La decisión había sido comentada por el ministro de Economía, el banquero Paulo Guedes, quien habló de “rápidas” privatizaciones como uno de los “pilares” del programa económico de Bolsonaro. También se avanzaría en privatizaciones de ferrocarriles.

Además de las primeras privatizaciones, el gobierno de Bolsonaro confirmó que avanzará en una reforma previsional que limite el gasto del estado en jubilaciones y pensiones, aunque no se brindaron detalles. Bolsonaro también anunció una caza de brujas en la estructura gubernamental, al afirmar que se despidirán a los funcionarios que impulsen o avalen “ideas comunistas”.

Es sus primeras horas en el Palacio de Planalto, sede del Ejecutivo nacional, Bolsonaro subió el salario mínimo de los trabajadores solo 44 reales. Quedó en 954 reales (246,1 dólares), cuando el gobierno de Michel Temer habia dispuesto en el Presupuesto 2019 que llegara a 1006 reales (259,6 dólares).

El ex capitán del Ejército transfirió al Ministerio de Agricultura, afín a terratenientes, la función de identificar, delimitar y crear nuevas reservas indígenas, que hasta ahora estaba en manos de la Fundación Nacional del Indio (Funai).