“Buscan frenar el desarrollo tecnológico argentino”

Luego de 13 años en el INTI, Leandro Rueda es uno de los 7 despedidos de Córdoba, e integra la lista de 250 a nivel nacional. Recibido de Técnico en Desarrollo Local en la Universidad Nacional de Catamarca y radicado en San Marcos Sierras, trabajaba en proyectos para agregar valor a las materias primas de los productores rurales del noroeste de Córdoba, y articular cadenas de comercialización bajo criterios de precio justo. “Buscan privatizar servicios del Estado y desmembrar el vínculo con las economías regionales para beneficiar solo a las grandes empresas”.

 Sábado, 3-febrero-2018

Los trabajadores mantienen una toma pacífica del INTI que ha recibido gran apoyo interno y externo.


Por Camilo Ratti

El Estado como actor central del desarrollo tecnológico. La ciencia al servicio de la producción nacional. El conocimiento como bien público. Todo eso es lo que el gobierno de Mauricio Macri busca desmontar, impedir, vaciar, con los recortes impulsados en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), que desde el 26 de enero se encuentra tomado en forma pacífica por los trabajadores que resisten los 250 despidos que el ministerio de la Producción ejecutó como parte de un brutal ajuste que se extiende en SENASA y Fabricacones Militares, entre otros entes e instituciones públicas.

Leandro Rueda es Técnico en Desarrollo Local, recibido en la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Catamarca, y afincado en San Marcos Sierras desde hace varios años. Hasta el lunes de esta semana trabajaba en la sede de Cruz del Eje del INTI, y hoy es uno de los 7 trabajadores que recibieron su telegrama de despido de la delegación cordobesa, luego de 13 años de poner su conocimiento al servicio del pueblo que financió su formación profesional.

Como los otros 250 afectados, las dos líneas de su telegrama no explican los motivos de su despido. “Ni a los 7 de Córdoba ni a los otros 243 nos han despedido con causa alguna”, asegura Rueda a este portal, desarmando el discurso del gobierno, cuya justificación de este nuevo ajuste es el supuesto mal desempeño, la baja productividad o el ausentismo de los afectados.

Valor agregado

“En la sede de Cruz del Eje trabajábamos con las materias primas de la zona para agregarle valor local y articular cadenas de comercialización de precio justo. Por ejemplo, mejorando la leche caprina, reutilizando los cueros y las pieles de los animales, optimizando la apicultura y la producción agroecológica, las lanas y los textiles”, explica Rueda, quien coordinaba acciones junto al INTA, la Secretaría de Agricultura Familiar, los municipios de la zona, entes provinciales, cooperativas y Pymes. “El objetivo de de todo lo que hacemos es lograr un entramado virtuoso”.

Así lo entendieron organizaciones de pequeños y medianos empresarios nacionales, y el movimiento campesino cordobés, que en un comunicado salió en defensa de los técnicos del INTI y en contra de los despidos arbitrarios: “Gracias a los trabajadores y trabajadoras del INTI el sector campesino ha venido haciendo un proceso de incorporación de tecnología para producir chacindos de llama y de cabra, néctares y mermeladas, triturados de tomate y deshidratados, entre otros”.

La gran tijera del gobierno de Mauricio Macri no responde a un patrón común, como podría ser la de empleados con participación política o que tuvieran un mal desempeño en sus áreas: “Han despedido a compañeros con 15 años de trabajo, de cualquier especialización, desde administrativos a gente muy profesionalizada en laboratorios o proyectos tecnológicos.A quienes tiene militancia política o sindical, inclusive a delegados gremiales, violando su inmunidad, a compañeras con licencias por embarazo o que están embarazadas y todavía no sacaron su licencia, y hasta una persona no vidente que desarrollaba paneles sensoriales. En ningún caso hay una causa ni motivos que justifiquen su despido”, aclara Rueda.

Privatizar servicios públicos

La avanzada contra el INTI arrancó a a mediados del año pasado, cuando el gobierno envió una resolución que eliminaba la exclusividad que el INTI tiene en todo lo que es la metrología legal, principal razón por la cual se fundó hace 60 años. “El organismo era, desde la década del 50, el único autorizado para emitir lo que son las certificaciones sobre dispositivos de medición y pesaje de productos en el marco de transacciones comerciales. Como por ejemplo surtidores de combustibles y balanzas, cinemómetros, alcoholímetros, cintas métricas y calibres, todo eso debía estar certificado por el INTI, pero desde el año pasado el gobierno busca que ese trabajo lo puedan hacer consultoras privadas, avanzando en líneas de trabajo que deber ser exclusivas de un organismo público. Así, abren la puerta para privatizar ensayos y certificaciones de calidad, corriendo al Estado de su función de contralor y flexibilizando la aplicación de normas de seguridad que deben ser estrictas para la seguridad de la población”, advierte Rueda.

Otro de los objetivos centrales de la actual administración, tiene que ver con desarticular el trabajo de extensión que acercó al INTI a las economías regionales. “Todo lo que se desarrolló a partir de la gestión del ingeniero Enrique Martínez, el macrismo argumenta que no es tarea del INTI, lo que genera que el Estado vuelva a estar solamente en las grandes capitales y al servicio de las corporaciones, y no de las economías regionales o los pequeños productores”.

Una resistencia que crece

Cuando el gobierno anunció el recorte de 250 trabajadores del INTI, la reacción de los empleados fue inmediata, y llevaron a cabo la toma pacífica del organismo el viernes 26 de enero, medida que se mantiene y de la cual Rueda, junto a otros 3 de los siete despedidos de Córdoba, participan. La respuesta de las autoridades fue un lock out patronal, “y toda esta semana que pasó fueron firmando asuetos para que los trabajadores no asistan a sus lugares de trabajo”, cuenta Rueda, y agrega: “Pero nada les está funcionando, ni siquiera una presentación judicial que hicieron, porque la justicia constató que la toma no impedía el funcionamiento del organismo y que nuestra protesta estaba en el marco de la ley.

El prestigio en la opinión pública y la función esencial que cumple el INTI para el desarrollo del país, ha generado una solidaridad puertas adentro y también desde distintos colectivos, instituciones y organizaciones: “Los trabajadores estamos organizados en comisiones internas y hay mucho compromiso de los compañeros, además de que hemos recibido el apoyo de gremios, fuerzas políticas, artistas que se han manifestado en redes sociales, y empresarios con sentido nacional. Todo eso amalgamó una resistencia en defensa del INTI que nos da fuerzas para no aflojar”, remató Rueda.