Cada vez más devaluados

El poder adquisitivo de los salarios está en el nivel más bajo de la última década y desde 2015 perdieron el 15% ante la inflación.

 jueves, 30-mayo-2019

Desde 2015, el poder adquisitivo de los salarios cayó un promedio del 15%.


El poder adquisitivo de los salarios perdió un promedio del 15% desde diciembre de 2015 y se ubicó entre los países con peores índices en esta variable.

Además de esta devaluación menos evidente, los sueldos argentinos son además uno de los más bajos de la región, con un promedio de 534 dólares, debajo de los 798 dólares que hay Chile o los 663 dólares que recibe un trabajador en Uruguay, de acuerdo a datos publicados por el portal especializado en precios y salarios internacionales, Preciosmundi.com.

Según datos analizados por el sociólogo y economista Daniel Schteingart, la principal variable de ajuste de las políticas económicas de Cambiemos han sido los salarios y su poder adquisitivo, muy por encima del desempleo, a pesar de que este último está por regresar a los dos dígitos luego de más de 10 años de mantenerse por debajo de los 10 puntos.

“Hay menos empleo de calidad, más precarización, pierden terreno los trabajadores más protegidos y con más derechos laborales a manos de trabajadores en negro y cuentapropistas y el poder adquisitivo del salario es un 15% más bajo que a fines de 2015”, explicó Schteingart en una entrevista en Netv.

El sociólogo agregó que el empleo industrial no ha dejado de caer, con una pérdida total de unos 140 mil puestos de trabajo industriale%.en tres

Además, la cantidad de trabajos en blanco es cada vez menor y aumenta el nivel de los empleos precarizados o los informales, es decir que no realiza aportes ni tiene beneficios sociales. En 2015 el 52% de los trabajadores estaba en blanco y ahora ese indicador se ubica en el 49%.

“El trabajo que más se destruyó es el empleo de calidad en empresas”, apunta Schteingart, y agrega que ese tipo de puestos son los que tienen mayor capacidad para combatir la pobreza. “La caída del consumo va de la mano de la pérdida del poder adquisitivo”, concluye.