Cambiemos al cepo

Un decreto sorpresa anunció ayer domingo que Argentina aplicará un control de cambios para contener la salida de dólares y la devaluación por corridas cambiarias. Sin embargo, el mensaje que intentaron transmitir a la población fue que no hay riesgo de corralito y que no se trata de una vuelta al cepo.

 lunes, 2-septiembre-2019

El ministro de Hacienda Hernán Lacunza anunció el decreto de control de capitales el domingo por la noche.


En día y hora inesperado, anoche el gobierno anunció un paquete de medidas extraordinarias para contener la suba del dólar y controlar la salida de capitales. Entre los puntos centrales del decreto, que comunicó el ministro de Hacienda Hernán Lacunza, aparece el mecanismo de control de capitales, una forma aggiornada del cepo cambiario que tanto criticó Mauricio Macri durante su campaña en 2015, y que limitará la compra de dólares durante lo que queda de la gestión.

“Preferimos pecar de exagerados que de escasos”, dijo el ministro en un mano a mano con Jorge Lanata, pocas horas después de los anuncios y a manera de relato íntimo de las medidas. También aseguró que no hay riesgo de corralito, que esta semana se detendrán las corridas cambiarias y subrayó que el desembolso del FMI no es imprescindible para sostener la economía.

Relato de buenas intenciones y con más ganas de contagiar calma que de conseguirla, el control de capitales y el nuevo cepo cambiario de Cambiemos deja en una posición incómoda a la campaña reelectoralista de Macri. La medida, entre otros puntos, apunta a contener la fuga de divisas que desde el día posterior a las PASO dejó al Banco Central con unos 12 mil millones de dólares menos de reservas.

A partir de hoy, la compra de dólares se limitará a 10.000 mensuales a “personas humanas” para ahorro o atesoramiento, mientras que se bloquearán los envíos de utilidades y dividendos de empresas, a la vez que obliga a liquidar dólares de las exportaciones en los cinco días hábiles subsiguientes.

Además, las cuentas en dólares no tendrán restricciones para la extracción, como manera de tranquilizar a la población ante los temores del regreso de un potencial corralito financiero. Para garantizar este acceso, los bancos permanecerán abiertos de 10 a 17 durante todo el mes de septiembre.

Por su parte, las empresas no podrán comprar dólares para atesorar y sin que tengan un destino específico, mientras que sí se les permitirá la compra de divisas para la cancelación de deudas en moneda extranjera o para operaciones de importación.

Las ganancias, utilidades o dividendos quedarán sujetas a la aprobación del Banco Central. La venta de dólares por encima del límite de u$s10.000 se autorizará a través de un nuevo despacho en el BCRA, creado a medida de la situación. Por su parte, los dólares provenientes de exportaciones deberán ser liquidados en los cinco días hábiles posteriores a la generación de las exportaciones o hasta los 180 días corridos posteriores a la emisión del permiso de embarque.