Chile despierta

El presidente Sebastián Piñera intentó calmar la profunda crisis que atraviesa el país con un bono de 635 dólares destinado a la clase media, pero la sociedad chilena manifestó su rechazo tanto en las calles como en la Cámara de Diputados: el martes a la noche hubo cacerolazos, barricadas y saqueos en todo el territorio, y ayer miércoles se aprobó un proyecto de ley que habilita el retiro del 10% de los fondos de las Administradoras de Fondos de Pensión para que los afiliados puedan hacer uso del dinero ahorrado y ponerle fin a un sistema que rige desde la dictadura de Augusto Pinochet.

 jueves, 16-julio-2020

La indignación frente a la profunda crisis que atraviesa Chile: el martes a la noche incendiaron las cajas de alimentos en rechazo a las políticas económicas y sociales de Sebastián Piñera.


En un país marcado por la desigualdad, en donde el 1% concentra el 26,5 de la riqueza – según un informe de la Cepal del año 2019 – se le agregó el estallido social de octubre pasado luego de que gobierno anunciara un aumento en el boleto del transporte público y, desde marzo, se sumó la pandemia del coronavirus que ya contabiliza 323.698 infectados y 7.290 personas fallecidos hasta hoy. Lejos de ser el “oasis” al que se refirió orgullosamente el presidente neoliberal Sebastián Piñera, los chilenos continúan padeciendo las políticas conservadoras y elitistas que se vienen aplicando desde la dictadura del genocida Augusto Pinochet.

Si bien la tardía cuarentena que aplicó el mandatario obligó a que la mayoría de las personas respetaran el aislamiento y abandonaran las protestas en las calles, esta semana la mecha se volvió a encender. A pesar de que el ex CEO de LAN buscó “calmar” los padecimientos de la sociedad ofreciendo un bono de 635 dólares destinado a la clase media, la medida provocó un fuerte rechazo al considerar escasa la asistencia y muy confusas las formas de acceso. Así, el martes por la noche se produjeron cacerolazos, barricadas y saqueos en todo el territorio del país. “No cumplen las normas sanitarias. Atentan contra su propia salud y contra la salud de toda la población y de sus familiares”, culpó a los manifestantes el ministro de Salud, Enrique Paris, quien forma parte de un gobierno que tardó más de dos meses en decretar el aislamiento en el país.

Pero el descontento y el hartazgo no sólo se vislumbró en las calles. También se observó en la Cámara de Diputados: ayer miércoles se aprobó el proyecto de retiro del 10% de fondos de las AFP (Administradoras de Fondos de Pensión) para que los afiliados puedan disponer de su dinero ahorrado – con un máximo de 4,3 millones de pesos – para así poder enfrentar la crisis profundizada por la pandemia. La iniciativa fue presentada por los sectores de izquierda y busca poner fin a un aporte obligatorio de los trabajadores en el marco de un sistema de especulación empresarial que rige desde la dictadura de Augusto Pinochet y que fue ideado por su ministro de Trabajo y Previsión Social: José Piñera, hermano del actual presidente chileno.

Tras cuatro horas de debate, la propuesta legislativa recibió la media sanción con 95 votos afirmativos, 36 en contra y 22 abstenciones. Entre los votos favorables, hubo 13 del oficialismo. “No estoy haciéndole un favor a la izquierda. Quiero dar más opciones a las personas que pasan hambre”, se defendió el diputado Jorge Durán, de Renovación Nacional e integrante de la coalición oficial. Ahora el proyecto pasará a la Cámara de Senadores donde será tratado la próxima semana.