Chile duele

Sebastián Piñera no acusa recibo. Mañana planea celebrar los 30 años de democracia que, paradójicamente, coinciden con sus dos años de gobierno. Como respuesta, el pueblo chileno llamó a un paro general. El ex directivo de LAN continúa reprimiendo brutalmente al pueblo chileno que permanece movilizado en las calles exigiendo su renuncia desde hace cinco meses. Ya hay alrededor de 445 personas con lesiones oculares por armas de fuego y gases lacrimógenos y se registraron 490 denuncias de mujeres y niñas por violaciones a los DDHH.

 martes, 10-marzo-2020

Los carabineros reprimen con palos, gases y armas de fuego las protestas sociales que llevan más de cinco meses en Chile


La resistencia del pueblo chileno parece inquebrantable. Desde octubre del año pasado, cuando se desató el estallido social a partir del anuncio del gobierno de aumentar el boleto del transporte público a 1,16 dólar – 30 pesos chilenos, 72 pesos argentinos – las protestas en las calles, las movilizaciones y los cacerolazos no han cesado. El domingo, durante la conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, la marcha fue de las más impactantes de Latinoamérica: alrededor de 2 millones de mujeres recorrieron las calles de Santiago de Chile – tantas veces ensangrentado- exigiendo el fin de las violaciones de los DDHH, la formación de una Comisión independiente de Verdad, Justicia y Reparación y la creación de una asamblea constituyente “efectivamente popular, plurinacional y feminista, libre y soberana”.

Según un informe del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), 490 niñas y mujeres denunciaron violaciones a los DDHH por parte de los carabineros desde que estalló la protesta aquel 18 de octubre del año pasado hasta ahora. Entre ellas, 52 corresponden a niñas. El organismo detalló que 247 de esas denuncias están vinculadas con torturas y tratos crueles, inhumanos y degradantes, mientras que 112 corresponden a tortura con violencia sexual. En este torrente represivo y bestial que continúa funcionando como el garante de las desigualdades, hay alrededor de 445 personas con lesiones oculares por armas de fuego y gases lacrimógenos y, hasta fines del año pasado, unas 230 personas perdieron uno o ambos ojos.

Frente a este terrible y doloroso contexto, el presidente Sebastián Piñera parece haber perdido la visión, el oído y el corazón. Mientras las fuerzas de seguridad chilenas golpean, lastiman y agreden sexualmente a la población por órdenes de su gobierno, el ex directivo de LAN planea para mañana 11 de marzo la celebración de los 30 años de democracia y el festejo por los dos años de su gestión que coincide, paradójicamente, con esta fecha. En contraposición, el pueblo chileno llamó a un paro general como respuesta a la represión y a la profunda crisis económica y social a la que los tiene sometido Piñera. Por su parte, la presidenta de partido Revolución Democrática, Catalina Pérez anunció que no irá a la conmemoración en el Palacio de la Moneda y calificó al presidente como “indolente”. “No podemos ir a celebrar los 30 años de democracia con el gobierno que más ha violado los derechos humanos de los últimos años”, afirmó.