Circo sin pan

El escenario es propicio desde lo político, lo económico y lo mediático: cumbre del G-20 con Macri como anfitrión, inflación al 40% y la recesión haciendo estragos. Con los anarquistas no alcanza: Cambiemos insistirá con el desafuero de Cristina Kirchner por una causa que los juristas consideran "caso testigo" de la mala praxis judicial. Sin el PJ, no llega.

 viernes, 16-noviembre-2018

Pichetto y Cristina están en veredas opuesta del PJ, pero el senador rionegrino, hasta ahora, rechazó el desafuero.


Terminan las sesiones ordinarias en el Congreso y la economía se desploma, con una inflación que a fines de octubre estuvo en el 40%. La producción, el consumo, la inversión, se derrumban. La recesión echa gente a la calle -ya no en goteo, sino a cántaros- y la ciudad de Buenos Aires se llena de agentes de seguridad y de funcionarios extranjeros que acompañan a la veintena de presidentes del mundo que vienen a participar del encuentro del G-20. Los medios del mundo tienen la mira en el país. El FMI, como el pastor de un manso rebaño, observa desde la colina.

La escena es más que propicia para un nuevo circo judicial-legislativo en torno a la única candidata que hoy le podría ganar al presidente Mauricio Macri, la expresidenta Cristina Kirchner. Es que, pese a los esfuerzos mediáticos, el nuevo enemigo público numero uno, el anarco-feminismo, no conmueve lo suficiente como tapar el desastre.

Ayer, el bloque de Cambiemos en el Senado le pidió a la presidenta del cuerpo, Gabriela Michetti, que convoque a sesión especial para tratar el desafuero o de la senadora Kirchner reclamado por el juez Claudio Bonadio en el marco de la causa por el memorándum con Irán. La sesión sería el próximo martes a las 16.

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En la última sesión del año en el Senado, Cambiemos buscará volver a hacer ruido con la situación judicial de la ex presidenta Cristina Kirchner, presumiblemente uno de sus caballitos de batalla para la campaña electoral que se avecina. A través de una nota enviada ayer a la vicepresidenta y titular de la Cámara, Gabriela Michetti, el interbloque del oficialismo pidió una sesión especial para el martes que viene a las 16 para tratar el pedido de desafuero de la senadora del Frente para la Victoria solicitado por el juez Claudio Bonadio en la causa por el Memorándum con Irán. La excusa es que el pedido del magistrado cumplirá un año y se vencen los plazos.

Cambiemos no tiene los números ni para el quórum propio y, si se mantiene la posición del bloque del PJ que encabeza Miguel Pichetto, tampoco cuenta con los votos para el desafuero. El oficialismo tiene 25 senadores y necesita 37 para el quórum. Y para aprobar un desafuero es necesario el voto de los dos tercios del cuerpo.

Según consignaron los diarios porteños ayer, desde el PJ remarcaron que la sesión del martes 20 es “responsabilidad del oficialismo”. Es decir: ellos la convocan, ellos deben conseguir el quórum y los votos. Hasta ahora, Pichetto (a quien se le fueron dos senadores en desacuerdo con su apoyo al Presupuesto 2019 pero igual salió fortalecido con un lugar en el Consejo de la Magistratura) ha declarado que su posición es por el no desafuero hasta que haya condena firme. En ese sentido, el también senador y ex presidente Carlos Menem goza de fueros pese a que está condenado por el tráfico de armas a Croacia y Ecuador, pero aún en trámite de apelación.

La causa por el Memorándum con Irán es considerada “lead case” de mala praxis judicial por especialistas y juristas. En ella, CFK está acusada de “traición a la patria”. Pero este es un delito que sólo se puede cometer cuando en estados de guerra declarados, lo que obviamente no sucedió con Irán, pese a su rol en el atentado a la AMIA de 1994.