Cómo descuidan a las que nos cuidan

A la lucha por el trabajo en blanco, ahora se le sumó el coronavirus. Las empleadas domésticas son quienes realizan las tareas de cuidado en muchos hogares de nuestro país. Ante las medidas de prevención establecidas por el gobierno, muchas de las trabajadoras se enfrentan a la precariedad laboral, ya sea porque las obligan a ir a trabajar pese a los posibles peligros, o les piden que no vayan a trabajar pero no les pagan esos días. Además, muchas de ellas tienen más de 65 años y forman parte del grupo de riesgo que debería cumplir con el aislamiento social.

 lunes, 16-marzo-2020


En el sitio web de la Unión Personal Auxiliar de Casas Particulares (UPACP) de Argentina aparece, apenas se ingresa, un aviso con información referida al marco legal – Decreto 260/2020 y art.205 del Código Penal – y a los derechos/deberes que les corresponde a las trabajadoras domésticas de nuestro país. “Si el/la empleador/a quisiera obligar a la trabajadora a concurrir a trabajar, pese a estar en una hipótesis de cuarentena (aislamiento obligatorio), las trabajadoras deben mandar un telegrama dándole las razones por las que no van a concurrir a prestar servicios, durante el lapso de los catorce (14) días que se mantenga la cuarentena o aislamiento”, señala el texto. Aclara también que, en el caso de que sean los/las empleadoras quienes están en “aislamiento sanitario” en sus hogares – que son los lugares de trabajo de ellas – las trabajadoras también deberán cumplir con el resguardo para evitar el contagio y la propagación del virus. En ambos casos, durante esos 14 días, las trabajadoras deberán cobrar su remuneración.

Lo cierto es que no todo es así. Desde el Sindicato del Personal de Casas de Familia de la provincia de Córdoba señalaron que la situación es más compleja. Cristina Pereyra, secretaria general del gremio que agrupa a las trabajadoras domésticas de la provincia, explicó a Al Revés que hay patrones que les han pedido a las mujeres que no vayan a trabajar, pero en muchos casos no les pagan esos días. Es decir, se quedan sin cobrar ese dinero, mucho más aún si no están “blanqueadas” y trabajan en condiciones de precarización (sin aportes a la seguridad social, sin obra social, sin aguinaldo, etc. “También hay muchas de nosotras que vamos a trabajar pero a veces los recaudos son nuestra responsabilidad: llevamos alcohol en gel, jabón y barbijo”, indicó la representante de las trabajadoras.

“Desde el sindicato lo que estamos pidiendo es que se respeten las medidas de prevención sanitaria y que, a la vez, se resguarde el puesto de trabajo de nuestras compañeras”, manifestó. Comentó que reciben muchas consultas a diario que son derivadas al abogado de la institución para que ellas puedan estar protegidas legalmente y que no peligre ni su salud ni la fuente laboral. Además, Pereyra detalló que tienen registradas aproximadamente 4500 empleadas en la provincia y 12 mil en la ciudad de Córdoba. De esas 12 mil, hay un 15% que son mayores de 65 años y pertenecen al grupo de riesgo ante la pandemia del coronavirus. “Tenemos compañeras que ya son jubiladas o que ya tienen cerca de 80 años y continúan trabajando. O personas que trabajan cuidando ancianos/as que pertenecen a la población en peligro”, remarcó. “Esperemos que todo esto del coronavirus pase pronto”, expresó.

La Resolución 202

En este contexto de emergencia sanitaria, el Ministerio de Trabajo de la Nación dictó el sábado pasado la Resolución 202/2020 que actualiza los derechos de los/las trabajadores/as respecto a licencias, no concurrencia al lugar de trabajo, aislamiento y medidas de prevención, que obviamente incluye a las empleadas domésticas. La normativa señala que todas aquellas personas que se encuentren contempladas en el artículo 7 del Decreto 260/2020 – aislamiento por “casos sospechosos”; confirmación de haber contraído el COVID-19; haber tenido contactos estrechos con personas de casos sospechosos o confirmados; haber llegado al país en los últimos 14 días habiendo transitado o permanecido en zonas afectadas por el COVID-19 – “no deben concurrir a sus lugares de trabajo durante 14 días y que se les deben mantener sus remuneraciones”.

Asimismo puntualiza que esto aplica a “cualquier tipo de relación laboral o forma de contrato”: dependientes o no dependientes, becas en lugares de trabajo, pasantías, residencias médicas o cualquier otra modalidad, ocasional o permanente, y para quienes tengan pluriempleo la medida alcanza a todos sus lugares de trabajo. También explicita que tanto trabajadores/as y empleadores/as “deben facilitar y acatar las medidas de prevención” y que corresponde a los/as empleadores/as los empleadores “extremar los recaudos para satisfacer las condiciones y medio ambiente de trabajo en concordancia con los protocolos establecidos por las autoridades sanitarias para esta emergencia”.