Compromiso solo con seguir vendiendo

Un hombre falleció durante su horario laboral mientras hacía reposición de productos dentro de Carrefour, entre las góndolas de la sucursal de Recife, Brasil. La empresa decidió cubrir el cadáver pero mantener el negocio abierto para que la gente siga comprando.

 viernes, 21-agosto-2020

Un repositor de supermercados murió mientras trabajaba dentro de una sucursal Carrefour. Lo taparon con sombrillas y el supermercado permaneció abierto al público durante tres horas para no interrumpir las ventas.


Escondido entre pilas de cajas de cervezas, tapado con sombrillas abiertas y rodeado de los productos que quizá le tocaba acomodar o clasificar, el cadáver de un repositor que estaba trabajando dentro de una sucursal de Carrefour permaneció tres horas en el piso del local, en la ciudad brasileña de Recife, mientras los clientes seguían haciendo sus compras dentro del supermercado.

La escena trágica se convirtió en noticia viral, en medio de la pandemia que asola Brasil, en el corazón del estado de Pernambuco, el cuarto más afectado por los contagios y muertes en ese país.

Según datos publicados por la agencia Télam, el fallecimiento de Moisés Santos, de 53 años, sucedió mientras estaba trabajando entre las góndolas del local. La empresa se encargó de aclarar que no era empleado del supermercado, sino que estaba realizando su tarea de repositor de productos para la marca que lo había contratado. Santos tuvo un infarto, murió en pocos minutos, y su cadáver permaneció en el suelo del local durante tres horas. Los empleados de seguridad rodearon el cuerpo con cajas de cervezas, lo taparon con sombrillas abiertas, y de esta manera el supermercado siguió funcionando como si nada hubiera pasado.