Con la democracia se come

El Plan Argentina contra el Hambre pasó de ser una promesa de campaña a una realidad. El programa se comenzará a implementar paulatinamente a partir de este miércoles con la entrega de tarjetas alimentarias que permitan a madres y embarazadas - a partir del tercer mes- acceder a 13 rubros de la canasta básica. Daniel Arroyo, ministro de Desarrollo Social, reconoció que la situación es muy crítica y señaló que hay un 14% de los niños del país que “saltean comidas o se van a dormir con la panza vacía”.

 lunes, 16-diciembre-2019

El ministro de Desarrollo Social explicó que el Plan contra el Hambre alcanzará a alrededor de dos millones de personas


El gobierno nacional ya acciona contra “nuestra mayor vergüenza”, según expresó Alberto Fernández durante su campaña electoral: el hambre. Con un legado macrista del 40% de pobreza y una inflación acumulada en lo que va del año del 48,3% según dio a conocer el INDEC, la implementación de políticas públicas se tornan urgentes y necesarias. De eso trata el Plan contra el Hambre, un programa destinado a facilitar el acceso a los alimentos de la canasta básica a los sectores más desprotegidos. “Hay un 14% de los niños del país que pasan hambre: que saltean comidas o se van a dormir con la panza vacía”, señaló preocupado Daniel Arroyo, ministro de Desarrollo Social.

Si bien el plan forma parte de una estrategia transversal en donde se articularían políticas de distintos ministerios en las que se está trabajando – como por ejemplo acuerdo de precios, Ley de Góndolas, etc – , el programa prevé como medida inicial la entrega – por etapas y a partir de este miércoles- de tarjetas alimentarias mensuales de 4000 y 6000 pesos respectivamente, con las que las embarazadas a partir del tercer mes de gestación, madres menores de niños de seis años y personas con hijos discapacitados podrán comprar alimentos de la canasta básica.“Le vamos a apuntar a los lácteos, carne y verdura”, explicó Arroyo quien habló de una situación de “inseguridad alimentaria severa” en donde los niños están comiendo sólo fideos, harina y arroz.

El ministro recalcó que las tarjetas no servirán para extraer dinero ni para comprar bebidas alcohólicas. Además recalcó que, previo a que el banco entregue las tarjetas, brindarán talleres que orientarán y ayudarán a las familias en cuestiones de calidad nutricional. Con vistas a coordinar políticas sociales federales, Arroyo recibió hoy a sus pares provinciales para comenzar a delinear el plan con el que el Gobierno buscará disminuir los índices de pobreza. “Esperemos en febrero tener todo en marcha”, manifestó.

En consonancia con esta medida, el viernes se realizará la presentación formal del Consejo Federal Argentina contra el Hambre en Casa Rosada integrado por personalidades religiosas, sociales, sindicales y de DDHH, en donde también está pensada la creación de un Observatorio que tendrá las facultades de objetar y corregir políticas pero que se manejará de manera autárquica del Gobierno. “Vamos a garantizar el derecho constitucional a la alimentación”, expresó contundente Victoria Tolosa Paz, titular del Consejo. En declaraciones radiales, el presidente Alberto Fernández sostuvo que el dinero que se destine al plan contra el hambre será una “inyección de consumo”.