Córdoba, esa extraña isla

La provincia fue uno de los dos únicos distritos donde ganó Juntos por el Cambio. La ola polarizadora diluyó la tercera vía y tanto el macrismo como el kirchnerismo sumaron muchos más votos que en 2015. La diferencia entre ambos se recortó de 20 puntos a 18. La boleta corta schiarettista funcionó mejor de lo esperado y Encuentro Vecinal superó el corte.

 Lunes, 12-agosto-2019

La boleta corta de Hacemos por Córdoba llegó casi al 17 %, un porcentaje muy por encima de lo esperado.


Algunas certezas dejaron las PASO cordobesas: la provincia sigue siendo una comarca macrista. La lista encabezada por el presidente obtuvo el 48,18 % de los votos en el tramo para presidente, mientras que el Frente de Todos, con Alberto Fernández a la cabeza, cosechó el 30,39 %. En tercer lugar terminó Roberto Lavagna, con un 7,91 %. De esta manera, Córdoba solidifica su apoyo a Mauricio Macri a pesar de la gestión Cambiemos, que generó el rechazo generalizado que se expresó en la elección nacional de ayer.

Para entender lo que pasó en Córdoba vale echar mano al archivo de los resultados de las PASO de 2015. En aquellas elecciones, el espacio más votado fue UNA –De la Sota y Massa eran los candidatos- con un 37,47 %, seguido por Cambiemos con 34,15 % y el Frente para la Victoria con un 14,14 %.

¿Qué pasó en estos cuatro años? El escenario cordobés mostró, quizás como ningún otro, la hiperpolarización: la que era la tercera vía a nivel nacional, que había ganado la provincia en 2015, ahora se diluyó de manera estrepitosa. Si UNA obtuvo 744.021 votos, Consenso Federal apenas recogió 164.034. Esos casi 600.000 votos se distribuyeron en partes casi iguales entre el macrismo y el peronismo kirchnerista, que sumaron 320.067 y 348.926 votos más, respectivamente.

De esta manera, el macrismo pasó del 34,15 % en 2015 al 48,19 % en 2019 y el kirchnerismo de un magro 14,14 % a un 30,39 %. La diferencia se recortó, pero levemente: de 20 puntos a 18. La pregunta que faltaría develar es cuánto de ese crecimiento –de ambas opciones- responde a un apoyo ideológico, sólido, genuino y no es un voto rechazo, vergüenza o castigo a los que están de la otra vereda.

El desafío de los sectores progresistas es cómo reconquistar al electorado cordobés, que parece inclinado decididamente por opciones inclinadas a la derecha. Quizás cuatro años de buena gestión sean una buena posibilidad para, como dice Alberto Fernández, dar vuelta la página y lograr una reconciliación que hoy, según lo que dijeron las urnas, sigue pendiente.

Las listas cortas sorprendieron

El gobierno provincial, apoyado en un sólido triunfo en las elecciones locales, buscaba potenciar una opción que parecía difícil: el corte de boleta. Sin embargo, la lista de Hacemos por Córdoba obtuvo un porcentaje por encima de los pronósticos y alcanzó el 16,76 %. En general, iba acompañado de la boleta a presidente de Macri, aunque también había algunas de Roberto Lavagna y, en menor medida, de Alberto Fernández.

La otra lista corta que sorprendió fue la del sector antiderechos que lleva el sello de Encuentro Vecinal Córdoba. El partido, que lidera Aurelio García Elorrio y llevaba como candidato a diputado a Rodrigo Agrelo, sacó un 2,42 % de los votos, logró sortear el corte y estará en la primera vuelta.