“Córdoba tiene la tasa de deforestación más alta de América Latina”

Los incendios están terminando de extinguir la escasa flora nativa que queda en territorio provincial, mientras el gobierno busca promulgar una ley que impida la explotación comercial y agropecuaria de las zonas afectadas para promover su restauración.

 Viernes, 2-octubre-2020

Sergio Federovisky, biólogo, periodista ambiental y viceministro de Ambiente de la Nación, habló sobre la situación crítica que atraviesa Córdoba.


Mientras el fuego continúa calcinando lo poco que queda de bosque nativo en la provincia, el gobierno busca aprobar una ley en el Congreso Nacional que impida la explotación comercial y agropecuaria de las áreas devastadas por los incendios, hasta que no se restaure su vegetación original. El objetivo, explica el vice ministro de Ambiente, Sergio Federovisky, es impedir la especulación inmobiliaria y el avance de la frontera agrícola allí donde antes hubo bosque nativo protegido.

“Los fuegos no son una casualidad, sino el resultado de la actividad humana, muchas veces ilegal. Además los fuegos ooperan sobre una realidad concreta. Hay un escenario de fondo que habla de una de las sequías más grandes de los últimos 65 años en el centro norte de la Argentina, además del influjo del cambio climático operando sobre él, brindándole a la vegetación un nivel de estrés hídrico colosal que hace que todo lo que haya sobre la superficie de la tierra sea combustible para el fuego. Sobre ese escenario operan los vivos, los inescrupulosos, los que tienen costumbres ancestrales de utilizar el fuego como herramienta para desmalezar y muchas veces de manera inconsciente, y muchísimas veces de manera deliberada, se encienden fuegos que terminan siendo una situación calamitosa para Córdoba y otras 10 provincias de la Argentina”, dijo el biólogo y periodista ambiental en una entrevista con Nada del Otro Mundo.

Con respecto a los alcances de la actual legislación para hacer frente a la calamidad de los incendios, Federovisky explica que hay que restituir las posibildiades que tiene el Estado de operar sobre ciertos elementos que combinan de manera anómala la naturaleza y la sociedad. “El Plan Nacional de Manejo del Fuego fue descuartizado en 2017. Alberto Fernández tomó la decisión de ubicar todo el plan en el manejo del ministerio para poder abordar una problemática muy compleja que no se resuelve apenas atacando sobre la emergencia con la mayor cantidad de medios. El fuego está siendo un problema prácticamente insoluble en todo el mundo, en países con recursos y capacidaddes infinitamente superiores a los de la Argentina. Esto significa entender el proceso que está viviendo el planeta en relación a los fuegos”, dice.

“Hay un proyecto de ley que estamos acompañando con mucha fuerza para determinar criterios de restauración de las áreas quemadas y que prohíben tareas lucrativas sobre esas áreas hasta que se restaure la vegetación original dañada. Estamos esperando que el Congreso en su conjunto convalide este proyecto para tener una herramienta más. Lo que ocurre después de los incendios es demostrativo de lo que ocurre antes. Muchísimas veces lo que aparece después de que pasa el fuego, uno o dos años después, muestra por qué se inició el fuego. Lo que hay que hacer es frenar esa situación para permitir la restauración de las áreas quemadas, no la ultilización avieza y especulativa de ellas”, agrega.

La situación de Córdoba tiene, además, la urgencia de una pérdida acumulada de bosques nativos durante los últimos 50 años. “Había más de 12 millones de hectáreas de bosque nativo y se ha convertido en uno de las regiones más desmontadas del mundo. Córdoba tiene la tasa de deforestación de América Latina de los últimos 50 años”, dice el viceministro. “Prácticamente no existe el bosque nativo. Del sur al norte hay un avance brutal de la frontera agropecuaria y gran parte de las sierras con explotación maderera. Es iuna situación dramática la de Córdoba y tendría que empezar a trabajar de manera inmediata en la restauración del bosque nativo. La ley de bosques como está planteada está pensada para defender el bosque nativo existente y muy poco para restaurar el que se perdió, que es la categoría donde entra Córdoba sin dudas”.

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