Córdoba ya no es la tierra soñada

Una encuesta muestra que, si bien Córdoba sigue siendo un reducto favorable a Macri, ya no es la tierra soñada que supo ser. Schiaretti saca una buena ventaja y podría asegurar la victoria con una alianza con el kirchnerismo. ¿Por qué no la hizo? Según el politólogo Andrés Daín, porque una foto con Cristina rompería el equilibrio que mantiene el Gobierno provincial en los círculos de poder.

 miércoles, 20-febrero-2019

Macri ya no tiene en Córdoba su 'tierra prometida'. Schiaretti descansa en su ventaja y esquiva un acercamiento al kirchnerismo, que podría sumarle votos.


Los números frescos dan una idea de cómo está el panorama electoral en una provincia de comportamiento particular como Córdoba que este año le sumará otra rareza: las elecciones provinciales adelantadas a mayo. Una encuesta de la consultora JWC le da a Mauricio Macri una intención de voto de 28,5 % en una primera vuelta, mientras que Cristina roza el 25 %. Los llamados indecisos son el 14,4 % y, a partir de este porcentaje, la consultora proyecta a un Macri con 33,3 % frente a un 29 % de Cristina.

Uno de los detalles que llama la atención –y preocupa- es el crecimiento que viene teniendo Alfredo Olmedo, que ya alcanza el 4,5 % en nuestra provincia, casi sin haber hecho campaña.

El escenario de ballotage ubica al actual mandatario con 44 % y Cristina con 33 %. Los indecisos alcanzan el 21 % (porcentaje mucho más alto que en primera vuelta) con lo que la proyección de la consultora sería un 56 % para Macri y un 43 % para la expresidenta. “Vemos a un Macri con dificultades en Córdoba”, sostuvo Andrés Daín, politólogo y director de la consultora.

Sin embargo, los datos más interesantes llegan cuando se entrecruzan variables. Por ejemplo, es muy contundente la relación entre el voto y la edad y nivel socioeconómico: mientras más viejos, más apoyo a Macri; mientras más ricos, más apoyo al líder del PRO. Y viceversa en el caso de Cristina: su electorado está en la juventud y en las clases bajas.

Otro dato es que el 66 % de los que votaron a Macri en el ballotage del 2015 lo volvería a votar, mientras que el 17 % ya admite que la votaría a Cristina. Un porcentaje alto de mudanza. Por contrapartida, un 86 % de los que votaron a Scioli votarían por la expresidenta y sólo un 2 % se iría con Macri (entra dentro del margen de error, es un porcentaje casi nulo). Ante la pregunta de JWC en relación a si su voto en 2015 había sido un error, el 36 % de los votantes de Macri contesto que sí. En cambio, sólo el 15 % de los que votaron a Scioli se muestran arrepentidos.

Razones para no hacer la unidad

Los números provinciales le otorgan una buena ventaja a Schiaretti, aunque no para dar por garantizada su victoria. El gobernador está con 28 % de intención de voto frente a un 17 % de Ramón Mestre (la encuesta fue realizada días antes de la presentación de listas de Cambiemos), un 12 % de Pablo Carro, Tomás Méndez con 6 %, Aurelio García Elorrio con 4 % y Liliana Olivero con 3 %.

Lo llamativo es que Schiaretti podría lograr sumar muchos puntos haciendo una alianza con el kirchnerismo: un 40 % de los votantes de Carro contestó que si el diputado no se presentara votaría a Schiaretti (del resto, la mitad votaría a Méndez y la mitad a Olivero). Son 5 puntos nada despreciables para el peronismo vernáculo, que le garantizarían la victoria.

Entonces ¿por qué Schiaretti reniega de la unidad? “Una respuesta podría ser que no lo necesita, porque igual gana, o podríamos decir que hay una pelea histórica con los Kirchner. Pero los políticos son pragmáticos, y si hay que cerrar una alianza, se cierra. O razones ideológicas que los distancien. Pero tampoco, porque los políticos saben guardar sus ideologías en el bolsillo a la hora de cerrar listas y estrategias electorales”, argumentó Daín.

La respuesta, según el politólogo, tiene que ver con las estructuras de poder: “Vivimos en una provincia sin grandes fisuras en las estructuras de poder. Los gobernadores en Córdoba desde 1983 supieron representar ese equilibrio”. Entonces: el Gobierno de Schiaretti tiene alineados al Poder Judicial, al entramado agrícola e industrial y al poder mediático (este último, de forma mucho más marcada). “La pregunta es: ¿Cómo miraría el poder una foto de Schiaretti con Cristina? No es que Schiaretti no quiera la unidad, sino que posiblemente tampoco pueda construirla”, concluyó Daín.