“Cuando hay restricciones dicen que es sacar libertades y cuando los números crecen, que fracasó todo”

El infectólogo Tomás Orduna asegura que la conciencia individual y la solidaridad son las principales armas para cortar la cadena de contagios, mientras el gobierno se prepara para anunciar la continuidad de las restricciones en las ocho provincias más complicadas.

 viernes, 23-octubre-2020

Tomás Orduna, infectólogo del equipo que asesora al gobierno nacional, señala que el distanciamiento social, la higiene y el uso de tapabocas son por ahora las únicas medidas de contención para la pandemia.


El presidente Alberto Fernández anunciará hoy la continuidad de las restricciones en ocho provincias argentinas, las más complicadas en términos de contagios, casos y tensión del sistema sanitario, mientras en otras comienzan a abrirse nuevas actividades y el inicio de los vuelos y viajes en transporte de colectivos. El infectólogo Tomás Orduna, uno de los especialistas que asesoran al gobierno nacional durante la pandemia, analiza el escenario y apunta fuerte a la conciencia individual casi como el único mecanismo disponible para contener al virus.

“Hay una continuidad de medidas de carácter restrictivo, a pesar de que no gusta mucho. Hay una puja entre diferentes sectores de los medios, que cuando uno habla de medidas restrictivas es sacar libertades pero cuando los números crecen dicen que fracasa todo. En el mundo entero está claro que el uso de medidas restrictivas, es una parte importante de cómo frenar la cadena de contagios. El tema es que cuando se dan estas medidas restrictivas, si no se llevan adelante de la manera en que están propuestas entonces pueden fracasar y viene el boomerang y dicen que las medidas no son eficientes”, dice en diálogo con Nada del Otro Mundo.

Según Orduna, “no se tiene conciencia clara de la importancia de estas medidas. Esto lo hemos visto cuando la mancha que salió del AMBA en las últimas seis o siete semanas, y llegó a a muchas de las otras 22 jurisdicciones, incluyendo Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Salta”, agrega. “Jujuy tuvo que implementar medidas de aislamiento estricto cuando se incendió toda la provincia desde la puna hasta el sur, no hubo otra medida más que cerrar la circulación interna cuando se colapsó el sistema sanitario. Hay que evitar llegar al colapso para imponer medidas restrictivas. Parecería que es una de las cosas más difíciles poder hoy seguir sosteniendo, dentro del conjunto de medidas, además de la búsqueda de contactos, el aislamiento de casos sospechosos. Todo esto que hace a seguir frenando el movimiento de personas es muy importante. En otros lugares se puede avanzar en la apertura de actividades humanas, pero un problema es que el presidente habló de restricciones en ocho jurisdicciones, pero en la práctica sospecho que llegado el momento no se dan en la manera en que deberían hacerse”.

La posibilidad del denominado “botón rojo” en determinadas jurisdicciones ronda la escena y, para el infectólogo, en algunos casos no hay otra alternativa. “En Europa se está utilizando mucho el toque de queda. ¿Tenemos que llegar a eso? No es agradable, y acá nos remite a la dictadura militar, pero ante una escalada brutal de casos lleva a preguntarse si no es necesario eso”, dice. “Hay una dificultad donde me pregunto cuál es la situación de acción concreta que tiene cada gobierno provincial y cada municipio. Este es un país federal, y cuando el presidente anunció cuáles eran las medidas para continuar con estas medidas, el gobernador de Mendoza se desmarcó y dijo que no lo iba a hacer. Creo que hay que seguir apelando a la conciencia individual y a la solidaridad. Si nos piden que sostengamos el distanciamiento social, con tres medidas básicas y sencillísimas, con el tapaboca, la distancia y la higiene. Es muy sencillo”, concluye.