“Cuando me ingresan a la comisaría, ahí empezó el infierno”

Cuatro días antes de la conmemoración de los 45 años de la Dictadura Cívico Militar, una mujer sufrió torturas y abuso sexual por parte de la Policía de Córdoba en la Comisaría 13 de barrio General Bustos. Había sido llevada luego de intentar defender a su hermano que también fue detenido, golpeado y sometido al “submarino”.

 Viernes, 26-marzo-2021

Una joven de barrio Parque Liceo denunció violencia, torturas y abuso sexual por parte de un oficial de la Policía de Córdoba.


A 45 años del Golpe Cívico Militar, las fuerzas de seguridad de nuestro país continúan teniendo un “gran apego” a las viejas prácticas de tortura y violencia heredadas de la dictadura. El sábado pasado, una mujer fue detenida en Parque Liceo por la Policía de Córdoba tras intentar defender a su hermano que había sido golpeado brutalmente por 6 oficiales, a plena luz del día y en frente de muches vecines. “Cuando me ingresan a la comisaría, ahí empezó el infierno”, afirmó.

Según relató a Nada del Otro Mundo, sufrió violencia, abuso sexual y torturas por parte de un oficial de la Comisaría 13 de barrio General Bustos. “Me empezó a pegar, me doblaba el brazo más de lo normal, me tiraba de los pelos, me llevaba a las rastras, me decía ‘ya te voy a dar, che putita’”, describió. En el trayecto hacia otra habitación, alcanzó a ver a su hermano ensangrentado y tirado en el piso que recibía golpes por parte de 5 policías. “En un momento, el oficial me hundió la cabeza en el agua, pero yo no vi bien qué era. Después mi hermano me contó que a él lo ahogaban en un balde. Su campera mojada nunca apareció”, denunció.

Pero el calvario no cesó. Luego del “submarino”, el policía le estampó la cabeza contra el filo de la puerta y la mujer quedó tirada en el piso boca abajo. “Sin bajarme los pantalones, me inserta los dedos y me pregunta ‘¿así te gusta, putita?’”, detalló describiendo el abuso. “Logré enderezarme, girar y le alcancé a ver el perfil izquierdo porque justo se le desacomodó el barbijo”, dijo en relación al agente. Después, ingresó una mujer policía que le tomó una foto de perfil. “Pensé que me iban a sacar una foto del otro perfil como parte del procedimiento, pero veo que le pasa el celular a su compañero y se ríen”, precisó. “Allí empezaron las amenazas, que me iban a hacer comer uno por uno los vidrios que rompí del patrullero”, sostuvo.

La mujer radicó dos denuncias, una de ellas en el Polo de la Mujer por abuso sexual. “Me atendieron muy bien. Mañana (por hoy) tengo que ir a ronda de reconocimiento”, finalizó.