Cuidadores de quintitas

El impuesto a las grandes fortunas provocó la aparición de una serie de defensores de ese 1% de la población que concentra la mayor riqueza de nuestro país. Algunos de los principales dirigentes de la oposición manifestaron estar en contra del proyecto del Frente de Todos y justificaron su postura con argumentos tales como que el gravamen “agranda la grieta”, “estigmatiza” al empresariado, sólo “busca una satisfacción ideológica” y representa una propuesta “antisistema”.

 martes, 21-abril-2020

Luis Naidenoff, presidente del Interbloque de Juntos por el Cambio y del Bloque de la UCR en el Senado, rechaza el impuesto a las grandes fortunas porque considera que "estigmatiza" al empresariado argentino


El impuesto a las grandes fortunas de nuestro país todavía es un proyecto del Frente de Todos que aguarda ser tratado en el Congreso, siempre y cuando la Corte Suprema resuelva la “declaración de certeza” presentada por Cristina Fernández para habilitar las sesiones virtuales, evitando romper con el aislamiento social y obligatorio que rige hasta el 26 de abril.

El gravamen se aplicaría a personas humanas que tengan patrimonios de más de 3 millones de dólares, lo que significa un universo de alrededor de 12 mil personas: aproximadamente un 1% de la población. Según indicó el economista y diputado por el FDT, Itaí Hagman, en Argentina los impuestos a la propiedad representan actualmente el 0,3 de PBI, mientras que en países como Francia y el Reino Unido este tributo alcanza entre el 4 y el 5%.

Sin embargo, muchos dirigentes de la oposición – grandes admiradores y seguidores del llamado Primer Mundo – vienen manifestando su desacuerdo con la propuesta que presentó el oficialismo para recaudar fondos que permitan sobrellevar la profunda crisis social y económica que provocó la pandemia. Los argumentos para defender y proteger a los principales propietarios de las grandes fortunas son diversos y, en algún punto, resultan ilógicos.

Desde el Interbloque de senadores independientes – conformado por el santafesino Carlos Reutemann, el salteño Juan Carlos Romero y la riojana Clara Vega – afirmaron que el impuesto a la riqueza “sólo agranda la grieta”. Por su parte, Luis Naidenoff, senador por Formosa, presidente del Interbloque de Juntos por el Cambio y del Bloque de la UCR en el Senado, aseguró que el gravamen persigue “la estigmatización del empresariado argentino” y que forma parte de un “relato que busca enemigos” para construir poder.

En la Cámara de Diputados, el cordobés Mario Negri – presidente del Interbloque Juntos por el Cambio – expresó durante una entrevista televisiva que “si se quiere proteger el empleo, hay que cuidar a los empresarios”. También pidió que “metan la grieta en el garaje”, advirtió el peligro de “emborracharse con el poder” y calificó como irresponsable el hecho de “querer tener satisfacciones ideológicas en este momento”.

En la sección que ya podríamos llamar “humorística”, el ex senador y candidato a vicepresidente de Cambiemos, Miguel Ángel Pichetto, sostuvo que es necesario que el empresariado esté de pie para reconstruir la economía argentina y calificó – tanto a la idea de que los políticos se bajen el sueldo como la del impuesto a la riqueza – como “propuestas antisistemas”.

Por su parte, el presidente del Frente Cívico y diputado nacional por Cambiemos, Luis Juez, consideró el proyecto del FDT como “un acto de hipocresía”. “No me parece que tengas que aprovechar esta situación para ir a manotear”, declaró esta mañana en Futurock. “Me encantaría que el banco de Heller pusiera la plata”, apuntó contra el diputado oficialista y presidente del Banco Credicoop que está encargado de la redacción del proyecto.

Los más ricos del Congreso

De acuerdo a lo que publicó BAE Negocios, hay varios senadores que se verían afectados por el impuesto a las grandes fortunas en el caso de que se aprobase en el Congreso. Según la información de las Declaraciones Juradas de la Oficina Anticorrupción, encabeza la lista el tucumano José Alperovich – Frente de Todos – con un patrimonio de 11.970.520 de dólares.

En segundo lugar se ubica el senador por San Juan, Roberto Basualdo – Alianza Cambiemos – con una fortuna de 5.226.311 dólares; y le sigue el legislador por Santa Cruz, Eduardo Costa que tiene una riqueza de 3.182.969 de dólares. Este último también pertenece a la Alianza Cambiemos y es el propietario de la cadena de supermercados Hipertehuelche que votó en contra la Ley de Góndolas a fines de febrero pasado.