De compras al Congreso

El diputado radical Diego Mestre se sumó a la ola defensora de las sesiones presenciales en el Congreso que intenta dilatar el tratamiento de la Reforma Judicial. A pesar de que los trabajadores del Parlamento rechazaron de manera "unánime" la idea de Juntos por el Cambio y pidieron “sensatez y responsabilidad colectiva”, el cordobés argumentó que la modalidad no implica riesgos frente a la pandemia y la comparó con una ida al supermercado.

 miércoles, 2-septiembre-2020

El diputado radical Diego Mestre comparó las sesiones presenciales en el Congreso con una visita al supermercado y, pese a la negativa de los empleados del Parlamento, señaló que no implica riesgos para los trabajadores frente a la pandemia.


La oposición política no detiene su marcha en la defensa irrestricta de los intereses del poder real. Con la excusa del vencimiento de las sesiones telemáticas, ayer 94 diputados opositores asistieron al Congreso de manera presencial. El comportamiento caprichoso de Juntos por el Cambio hizo oídos sordos al rechazo “unánime” de los trabajadores del Parlamento que, a través de un comunicado, pidieron “sensatez y responsabilidad colectiva” y recordaron que el protocolo permite el ingreso al recinto de sólo 40 diputados – para poder cumplir con el distanciamiento social – y el resto debe conectarse de manera remota.

En ese sentido, el diputado radical Diego Mestre fue uno de los legisladores que se hizo presente en la maratónica sesión de ayer para manifestar su negativa frente a la virtualidad. En diálogo con FM La Patriada, defendió la postura de la oposición y consideró que la modalidad presencial no implica poner en riesgo a los empleados del Congreso. “Con el mismo criterio, si usted va a un supermercado y lo atienden las cajeras, también las estás poniendo en riesgo”, argumentó el presidente de la Comisión de Defensa del Consumidor.

Sin considerar el peligro que conlleva el traslado/viaje de cada diputado desde sus respectivas provincias hacia la Capital Federal en plena pandemia, dejó traslucir el verdadero motivo que motoriza a la oposición. “El gobierno sigue la voluntad de la vicepresidenta que ha impuesto las sesiones telemáticas porque quiere avanzar con la Reforma de la Justicia”, indicó a FM Led. “No queremos dar esta discusión en forma telemática, donde muchas veces se nos corta la luz o internet”, explicó el cordobés, que omitió nombrar los “casos” en donde los legisladores son reemplazados por una “silueta de cartón” (senador Esteban Bullrich), y/o brillan por su ausencia porque están brindando entrevistas a medios hegemónicos (diputado Luis Juez).

Quien esgrime argumentos republicanos y de respeto a las instituciones, el año pasado recibió el repudio de distintos representantes de las fuerzas políticas – incluida la UCR – por sus desafortunadas expresiones respecto del Golpe de Estado en Bolivia. A través de su cuenta de Twiter, analizó que “el fraude electoral y el pueblo cansado de tanto manoseo a las instituciones democráticas” provocaron “la renuncia de Evo Morales”. Dos horas más tarde, aclaró que “condenaba cualquier golpe de Estado” y que lo que había querido decir es que debían convocarse a “elecciones libres, donde no haya fraude y en las que participen veedores internacionales”.