De las Pymes a los bancos por la ancha cañería de la tasa

Cuando termine el año, las pequeñas y medianas empresas le habrán transferido a los bancos unos 150 mil millones de pesos por intereses de deuda, una montaña de recursos que se va del sector comercial al financiero gracias a la alta tasa. “Genera un ahogo financiero tremendo”, dicen desde CAME.

 martes, 6-noviembre-2018

El presidente Macri cuando habló en la CAME. Hoy, no habría tanta sonrisas ni mucho menos aplausos por parte de los empresarios Pyme.


Como por un tubo, los recursos de las Pymes argentinas pasan del sector productivo al sector financiero, empujados por una tasa de interés que el gobierno se empecina en mantener a niveles astronómicos. La deuda de las Pymes con el sistema financiero formal asciende a 530 mil millones de pesos. Con tasas de interés que rondan entre el 60 y el 70 % para estas empresas, para cuando termine el año le habrán transferido al sistema financiero formal 150 mil millones de pesos en 2018 por pagos de intereses de deuda.

Eso sin contar lo que está por fuera del sistema financiero formal, con acreedores de otro tipo. “Genera un ahogo financiero tremendo”, asegura Pedro Cascales, secretario de prensa de CAME. Hasta el año pasado, las empresas pagaban una tasa de interés del 17,5 % anual en pesos gracias a las líneas de crédito para inversión productiva. Incluso, había líneas que ofrecían hasta 6 puntos de rebaja en la tasa. “El promedio de financiamiento bancario estaba bastante por debajo del 20 %”, sostiene Cascales.

La situación este año es absolutamente distinta. Incluso más: esos 150 mil millones de pesos de transferencia a los bancos que estima la CAME están calculados en base a una tasa de interés promedio del 30 % anual, que en realidad, de mantenerse las tasas actuales hasta el 31 de diciembre, va a ser muy superior. Las Pymes tampoco tienen la posibilidad de contar con las líneas de descuentos de cheques al 29 % anual que ofrecían el Banco Nación y algunos bancos provinciales, ya que el fondeo total para esos beneficios era de 26 mil millones de pesos, apenas por encima del 5 % del stock total de la deuda de las Pymes y, según Cascales, “se agotaron rápidamente”.

La trampa egipcia

Como esas trampas que la cinematografía mundial le atribuyó a los egipcios, con paredes llenas de espinas que se van cerrando, las Pymes enfrentan las altas tasas por un lado y el derrumbe de la actividad por el otro. Según la CAME, más del 50 % de estas empresas están operando a pérdida, un 20 % está en nivel de equilibrio y un 30 % tiene rentabilidad. “Esto ya no es un problema sino económico y amenaza la sustentabilidad de las empresas”, subraya Cascales.

La entidad empresaria pide que el equipo económico del gobierno disponga parte de los encajes de los bancos, colocados en Leliq a una tasa del 70 %, para que ayuden financieramente a la tasa que se les cobra a las Pymes.