De orgullo y prejuicios

Contra todos los pronósticos negativos, hoy se conoció que la vacuna Sputnik V arrojó un 92% de eficacia, superando en dos puntos a la Pfizer de Estados Unidos. Si bien el resultado corresponde a un análisis intermedio y todavía resta finalizar la Fase 3, distintos referentes valoraron la noticia y recordaron la importante trayectoria de Rusia en el desarrollo de vacunas para combatir el ébola, la viruela y la poliomielitis.

 miércoles, 11-noviembre-2020

En la carrera por alcanzar una vacuna que ponga punto final a la pandemia, hoy se conoció que la vacuna rusa Sputnik V arrojó un 92% de eficacia en los análisis intermedios correspondientes a la Fase 3.


Desde que el gobierno nacional dio a conocer la compra de 25 millones de dosis de la vacuna Sputnik V – además de las negociaciones en paralelo con Estados Unidos, Reino Unido y China donde se están desarrollando otras vacunas – llovieron las críticas y cuestionamientos con relación a la supuesta eficacia de la candidata rusa. Mientras la farmacéutica Pfizer comunicó el lunes que la vacuna estadounidense había demostrado tener un 90% de eficacia, hoy se conoció que la Sputnik V arrojó un 92% de efectividad, de acuerdo a un estudio intermedio realizado en la – aún no finalizada – Fase 3.

Con el plus de que puede almacenarse a sólo 18º bajo cero – a diferencia de la Pfizer que necesita conservarse a 80 grados bajo cero – la noticia sobre la vacuna del Instituto Gamaleya fue bien recibida por el ministro de Ciencia y Tecnología, Roberto Salvarezza. “Esta vacuna se consideraba efectiva si tenía un 70% de efectividad, con lo cual el 92% es un muy buen dato”, remarcó en diálogo con El Destape. Si bien aclaró que hay que aguardar los resultados en los 40 mil voluntarios que están participando de los ensayos clínicos, valoró que nuestro país haya garantizados lotes de distintas vacunas para poder inmunizar a la población. También recordó que Argentina tiene una aceptación muy alta a las vacunas y remarcó que “nada se va a hacer sino está aprobado por el ANMAT”.

En diálogo con Futurock, Moisés Ballesteros, médico en el frente Covid en Rusia que ya recibió la Sputnik V, explicó que el 92% de efectividad corresponde a las pruebas que se realizaron entre la población de riesgo en agosto pasado. Con respecto a su propia experiencia, detalló que sólo tuvo secreción nasal luego de la primera dosis y que no presentó ningún otro síntoma luego de la segunda vacuna que se aplicó a fines de octubre. Los miembros del Poder Ejecutivo fueron los primeros en vacunarse, luego les tocó a los médicos – que superan los 5 millones en Rusia – continuarán con el personal de fuerzas de seguridad, docentes, funcionarios públicos y, si todo sigue bien, a fines de enero vacunarán al resto de la población.

“No hay que subestimar a la ciencia”, consideró el periodista argentino y voluntario de la Sputnik V, Martín Álvarez. “Hay mucha información disponible para que la gente se informe. La vacuna va por buen camino”, vaticinó. En el mismo sentido se pronunció el investigador del CONICET y especialista en historia rusa, Martín Baña, quien recordó la importante trayectoria científica de la ex URSS. “El instituto que desarrolla la vacuna tiene más de 100 años de historia. Ha desarrollado una de las pocas vacunas contra el ébola. También aportó a la vacuna contra la polio y para la erradicación de la viruela”, señaló a AM 750.

Para Ballesteros, los prejuicios alrededor de la vacuna rusa están relacionados con el estigma del “comunismo” y los posibles “intereses económicos” en la carrera mundial por conseguir la vacuna. “Los rusos son pioneros en cuestiones de vacunas. Sus laboratorios son muy completos, sus científicos son muy buenos y ellos no piensan en el fin lucrativo”, indicó. “Si desconfiamos de la vacuna rusa, debiéramos desconfiar de cualquier otra”, sentenció Martín Baña.