De Plan V al Plan A

Crecen versiones de que el gobierno estudia la posibilidad de adelantar las elecciones, acorralado por la crisis económica y los cimbronazos dentro de la Alianza, con un radicalismo que mira con cariño a Lavagna. La opción de María Eugenia Vidal se desvanece, porque la gobernadora se ve arrastrada por la pésima imagen de Macri.

 viernes, 29-marzo-2019


Si hay una palabra para sintetizar este momento de la Argentina, es incertidumbre. La ciudadanía porque no sabe si llega a fin de mes y el gobierno porque no sabe si llega a octubre.

La crisis es tan profunda, que empezaron a circular versiones de un posible adelantamiento de las elecciones nacionales, previstas para el 27 de octubre. A esto se suman los tironeos y pases de factura dentro de la Alianza 2, con un radicalismo que empieza a mirar con cariño a Roberto Lavagna y con María Eugenia Vidal distanciada de Macri.

El diario BAE publicó que el procurador general del Tesoro “ya giró al primer piso de la Casa Rosada una carpeta donde detalla todos los aspectos legales de un eventual adelantamiento de las elecciones presidenciales”.

“Para que las elecciones se realicen antes del tercer domingo de octubre, ahora el oficialismo debería modificar dos leyes: la que establece que las PASO son el segundo domingo de agosto y la ley general incorporada al Código Electoral. El artículo 99 de la Constitución impide alterar la letra de esas leyes por DNU”, agregó Alejandro Bercovich, autor de la nota.

El enojo de la gobernadora de Buenos Aires es grande, y por eso decidió realizar los clásicos “retiros espirituales” del PRO, pero esta vez con el gabinete bonaerense, sin presencia de funcionarios nacionales.

En la nota de BAE, Federico Salvai, mano derecha de Vidal, admite en privado que por los puntos que le quita el Presidente, Mauricio Macri, la gobernadora ya está resignada a “perder por unos 8 puntos” en territorio bonaerense. Como se sabe, la madre de todas las batallas, donde se define la elección nacional.