Delivery de flexibilización

La empresa Rappi prefirió pagar una multa impuesta por la Justicia antes que volver a habilitar a tres trabajadores que promovían la sindicalización de los repartidores que trabajan en aplicaciones de delivery.

 jueves, 18-julio-2019

Los repartidores reclaman ante la Justicia que reconozca la relación de dependencia.


En marzo, los trabajadores sindicalizados que fueron ‘bloqueados’ por las empresas de aplicaciones –Rappi, Glovo, etc.- tuvieron un fallo a favor en la Justicia. El ‘bloqueo’ en la aplicación funciona como una suerte de despido ya que impide que el trabajador siga teniendo pedidos para repartir. La resolución judicial ordenaba a las empresas “el cese de prácticas antisindicales”, cosa que nunca sucedió.

Ahora, un nuevo fallo obligó a Rappi a pagar las multas previstas por desoír la orden judicial de reincorporar a tres repartidores que formaron parte de la Asociación de Personal de Plataformas (APP). La multa es de 2.000 pesos diarios, que acumulados al día de hoy son 58.000 pesos por cada trabajador. La empresa propietaria de la aplicación se inclinó por pagar las multas antes que reincorporar a los trabajadores sindicalizados.

“Rappi no acepta la decisión de la Justicia de desbloquear a los tres trabajadores, prefiere seguir incumpliendo la medida dictada y pagar la multa. Si no cumple la sentencia, pediremos que se vaya incrementando la multa diaria”, le dijo el abogado de APP, José Tiburzio, al diario BAE Negocios. El pedido será incrementar la multa diaria hasta los 10.000 pesos diarios.

El fallo original de la Justicia reconoce que por parte de las empresas hay una “franca transgresión a la garantía de libertad sindical que reconoce nuestra Carta Magna en sus artículos 14 bis, el Convenio 87 de la OIT”. La discusión de fondo es si existe una relación de dependencia entre las empresas y los repartidores. La razón de Rappi para preferir pagar la multa diaria es que desbloquear las cuentas de los trabajadores significaría reconocer a los ojos de la Justicia que había una relación laboral.

Por último, Tiburzio dijo que la Cámara de empresas de delivery y la empresa Envío Ya hicieron una demanda al gobierno porteño para que el resto de las empresas de delivery cumplan con todos los requisitos, como casco, habilitación, mochilas con determinadas características para refrigerar alimentos, entre otros pedidos. Por no tener esas condiciones, los trabajadores son multados por el Estado.