Demasiado tarde para lágrimas

Las "cuarentenas inteligentes" implementadas en Chile y Suecia fueron un fracaso que sus mismos impulsores reconocieron como fracasos. Miles de muertos después, el aislamiento obligatorio sigue siendo la manera más eficiente de contener los contagios.

 jueves, 4-junio-2020

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, y el epidemiólogo a cargo de la campaña sueca contra la pandemia reconocieron el error de haber implementado una cuarentena gradual y demasiado flexible.


“Nuestras proyecciones se derrumbaron como un castillo de naipes”, dijo el ministro de Salud de Chile y Sebastián Piñera no tuvo otra opción más que reconocer que “se cometieron muchos errores” en la implementación de la cuarentena para contener los contagios de Covid-19. Los fallecidos son casi 1.300 y los infectados superan los 113 mil casos.

Algo similar sucede en Suecia, donde el infectólogo jefe del gobierno, Anders Tegnell, dijo que se deberían haber impuesto más restricciones desde el comienzo de la pandemia. En ese país, el coronavirus costó la vida de más de 4.500 personas y tiene la tasa de mortalidad más alta del mundo. “Si volviéramos a encontrar la misma enfermedad sabiendo lo que sabemos sobre ella hoy, creo que nos conformaríamos con hacer algo entre lo hicimos y lo que hizo el resto del mundo”, dijo el especialista en una entrevista radial.

Ayer miércoles, Chile registró 87 nuevas muertes y se sumaron 4.942 casos de contagios, con lo que la estadística total asciende a 1.275 fallecidos y 113.628 contagios registrados. Allí, la cuarentena se implementó en la denominada modalidad “inteligente”, que implicó un aislamiento segmentado de la población con el objetivo de no detener por completo la economía. El costo en vidas fue altísimo y llegó a colapsar el sistema de salud chileno.

“Nuestro sistema de salud está muy exigido, demandado y estresado, y está trabajando muy cerca de su máxima capacidad. Cada día más compatriotas necesitan tratamiento en camas intensivas con respiradores mecánicos, pero estamos trabajando sin descanso para fortalecer todos los días nuestro sistema de Salud”, dijo Piñera sobre el desborde que provocó la “cuarentena inteligente” en su país.

Desde Suecia, Tegnell también hace un mea culpa por las decisiones tomadas y dice que se podrían haber ahorrado muchas muertes de haber seguido el ejemplo de los demás países de Europa. “Sí, no cabe duda. Es algo que tenemos que pensar de cara al futuro: si se podría haber evitado de alguna manera”.