Demonizados pero con sueldos de hambre

Los funcionarios de Cambiemos se jactan cuando los echan. Son considerados el origen del mal del sector público, pero los salarios de los estatales de las categorías "testigo" están muy por debajo de la línea de pobreza. Son los que menos cobran entre todos los trabajadores registrados. Un informe nacional de CTA que coincide con lo que sucede en Córdoba. Fuerte pérdida entre los privados.

 lunes, 7-enero-2019

Los trabajadores estatales no comen, parece que piensa el gobierno. Tuvieron paritarias muy por debajo de la inflación.


Para Cambiemos son la “grasa del Estado”. Ayer la vicepresidenta Gabriela Michetti se ufanó de haber despedido al 50% de los empleados del Senado y que “nadie se quejó”. En el Ministero de Educación de la Nación, los contratos que eran por un año se redujeron a tres meses renovables si el “patrón” así lo decide. Pese a (o como consecuencia de) la demonización del empleo público, su situación es cada vez más precaria y sus salarios más bajos: los empleados de las categorías iniciales y de la categoría “testigo” perciben los sueldos más bajos de todos los trabajadores registrados del ámbito privado y público.

Los datos son del último informe del Observatorio de Derecho Social (ODS) de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) Autónoma, que indica que el salario de los empleados estatales viene cayendo en forma ininterrumpida desde al menos el año 2009. Según el informe, en una década, perdió aproximadamente un tercio de su valor.

En cuanto al sector privado, los últimos datos oficiales provenientes del Ministerio de Producción y Empleo (OEDE), de septiembre de 2018, señalan una caída del 14,5% en términos reales en comparación con el mismo mes de 2015. De hecho, el salario privado formal está en su valor mínimo desde mediados del año 2010, indica el estudio.

Pobres con sueldo del Estado

A fines del primer trimestre de 2019, cuando se haga efectivo el último aumento salarial de la paritaria 2018, “el salario de convenio del Sistema Nacional de Empleo Público (SINEP) será un 18,2% inferior al vigente en el primer trimestre de 2016 y un 33,9% menor al existente en el mismo período de 2009”.

“El deterioro salarial en el sector público nacional ha llegado a tal punto que las categorías más bajas perciben los ingresos más bajos del conjunto de los trabajadores y trabajadoras que cuentan con la cobertura de un convenio colectivo de trabajo”, indica el estudio. En Córdoba, entre los representados por el Sindicato de Empleados Públicos (SEP), sucede lo mismo: los escalafones más bajos están bajo la línea de pobreza o al borde de la misma.

En ese sentido, el ODS indicó que en febrero, un empleado de la administración pública nacional encuadrado en la categoría más baja (la “F”), percibirá de bolsillo $12.792 pesos. La categoría “testigo” que es la “D”, cobrará de bolsillo el mes próximo $16.452 pesos de bolsillo.