Desconectar de la igualdad

Más de 100 mil computadoras del programa Conectar Igualdad fueron encontradas en un depósito del Estado, con las baterías vencidas y sin haber sido entregadas a los centros educativos para los que fueron adquiridas. También había proyectores, tablets, baterías y servidores.

 lunes, 3-febrero-2020

Más de 100 mil computadoras, además de tablets, servidores, proyectores y baterías destinados al ex programa Conectar Igualdad, fueron encontrados sin entregar a sus destinatarios, en un depósito de Correo Argentino


Una investigación de la Sindicatura General de la Nación encontró más de 100 mil computadoras del programa Conectar Igualdad abandonadas en un depósito del correo. Se trata de una compra realizada para distribuir en centros educativos de todo el país pero que no llegaron a destino luego de una decisión tomada por el gobierno de Mauricio Macri. El material, que además incluye servidores, proyectores, tablets y baterías, quedó de esta manera amontonado en un galpón, sin llegar a sus destinatarios y con las baterías de los equipos echadas a perder por la falta de uso.

Como aquel refrán del que no come ni deja comer, el gobierno de Cambiemos no solo suspendió las partidas para nuevas compras de equipamiento, desarmó el programa que entregaba computadoras a niños y adolescentes de escuelas públicas de todo el país, sino que tampoco se encargó de hacerles llegar lo que ya había sido comprado para ellos durante la última gestión de Cristina Fernández.

El descubrimiento del material tecnológico, adquirido hace más de tres años por un presupuesto asignado durante 2015, se realizó luego de una investigación que llevó a un depósito del Correo Argentino en Tortuguitas.

Las computadoras y el resto del equipamiento se compró durante 2016 y 2017 a través de la empresa Educar Sociedad del Estado, para ser entregadas en los programas Escuelas del Futuro, Aprender Conectados (ex Conectar Igualdad), Aulas Digitales y Primaria Digital. De acuerdo a las pericias técnicas, el tiempo transcurrido en desuso pudo haber dejado obsoletas las baterías, con lo cual habría que realizar un nuevo desembolso de dinero para ponerlas a funcionar.

“Resulta absolutamente inadmisible que la gestión anterior del Ministerio de Educación haya abandonado el avance de estos programas con tanto impacto social, vitales en la formación de nuestros jóvenes”, dijo el síndico general de la Nación, Carlos Montero. “Esto no se trata sólo de ajuste” sino que “consiste concreta y nítidamente en un desprecio profundo por la educación pública”, agregó.