Desesperante situación de periodista argentino en un barco fantasma

El periodista cordobés Dante Leguizamón, junto a otros once argentinos, sobrevive desde hace 17 días en una cabina de tres metros cuadrados, sin luz natural, sin aire puro y sin poder pisar tierra, en alta mar. Aquí les compartimos la carta que logró enviar a su gente durante los momentos en que tiene conexión a Internet. Una misiva repleta de angustia e incertidumbre, pero con un pedido de auxilio desesperado a las autoridades argentinas para que los ayuden a volver a casa.

 lunes, 6-abril-2020

El 8 de marzo el periodista cordobés, Dante Leguizamón, emprendió un crucero hacia Malvinas. La pandemia y el cierre de fronteras lo encontró en medio del mar, con 4 personas muertas por coronavirus y sin aún tener certezas de cuándo podrá volver a su país.


El periodista cordobés Dante Leguizamón, junto a otros once argentinos, sobrevive desde hace 17 días en una cabina de tres metros cuadrados, sin luz natural, sin aire puro y sin poder pisar tierra en alta mar. Hace 28 días que el crucero Zaandam embarcó rumbo a Chile, pero no pudo llegar a destino ante el intempestivo cierre de fronteras producto de la emergencia sanitaria mundial provocada por el coronavirus. De los 400 tripulantes que quedan, hay 20 personas infectadas por Covid-19 y 4 muertos por el virus. Los pasajeros europeos, asiáticos y australianos ya pudieron regresar a sus hogares, pero los argentinos continúan aislados y sin respuesta. Un pedido de auxilio desesperado, plagado de angustia e incertidumbre.

Aquí abajo les compartimos la carta que Dante envió a colegas y conocidos relatando la dramática experiencia que está viviendo junto al resto de los tripulantes del crucero, y solicitando ayuda desde – en ese momento – el puerto Fort Lauderdale en Miami:

Mi nombre es Dante Leguizamón. Soy el periodista cordobés que, junto a once argentinos, seguimos a bordo de un barco fantasma que por ahora y sólo por unas horas más permanece en el puerto de Fort Lauderdale, en Miami.

Les escribo porque con nuestros compatriotas hemos decidido pedirles a ustedes que nos ayuden a difundir detalles de nuestra situación que resulta desesperante y que, pese a los esfuerzos de muchos, no termina de resolverse.

Tomen esto como una botella al mar, un pedido de auxilio y un ruego de argentinos que hace 28 días nos encontramos desesperados y a la deriva. Apelamos a sus corazones para sensibilizarse por nosotros.

Se han difundido varias versiones falsas. Lo cierto es que seguimos a bordo de este barco y mientras los australianos, los franceses, los ingleses, los canadienses, los alemanes, holandeses, chilenos y asiáticos están en sus casas, en el barco sólo quedan 400 tripulantes (el 20 por ciento enfermos) pasajeros convalecientes, sus familiares y los doce argentinos. Por eso necesitamos contarles lo siguiente:

1. Somos doce argentinos los que estamos en esta situación.

2. Subimos al barco Zaandam de la empresa Holland America, hace 28 días con destino a Chile.

3. Llevamos 22 días sin tocar tierra. No nos permiten bajar.

4. En este período sobre el barco han muerto CUATRO personas (que sepamos). Además hubo VEINTE casos confirmados de covid 19.

5. La mayoría de nosotros dormimos DEBAJO DE LA ENFERMERÍA por donde pasaron esos muertos, permanecieron y permanecen TODAVÍA HOY, PERSONAS INFECTADAS.

6. La mayoría de nosotros estamos confinados en una cabina, sin luz natural ni aire puro desde el 21 de marzo (hace exactamente 17 días).

7.La cabina tiene TRES METROS CUADRADOS. Sí, tres metros cuadrados para dos personas.

8.Nos sentimos cada vez más deteriorados física y mentalmente.

9.El grado de estrés y el desgaste que este genera después de un mes es notable en nuestros estados de ánimo. Se percibe claramente en el deterioro mental, físico e inmunológico que creemos vital para hacerle frente a un virus como el covid 19.

10. Tenemos una clara sensación de que nuestras defensas disminuyen.

11. Por ahora ninguno ha contraído el virus, pero la angustia y el miedo a convivir con el coronavirus (que duerme encima nuestro) nos pone en un estado de tensión y desgaste permanente.

12. Para soportar este estado de cosas en un barco es necesaria una preparación militar/naval similar a la de un tripulante o marinero que NO POSEEMOS.

13. El fantasma de una situación que amenaza con prolongarse nos pone en estado de desesperación. Ese estrés aumenta a cada minuto el riesgo de nuestra salud.

14. En alta mar (durante los días de nuestro viaje de Valparaíso a Miami) no contamos con Internet por lo que además QUEDAMOS AISLADOS. No queremos volver a vivir esa situación.

15. No hay información clara sobre lo que puede pasar con nosotros. Sabemos que la empresa y la Cancillería se esfuerzan por encontrar una solución, pero la misma no aparece y no olvidamos que esta empresa debía bajarnos en Chile y terminamos en Miami. Por eso Argentina no puede abandonarnos.

16. Las gestiones existen y las valoramos (el consulado argentino en Miami se ha movido por intentar mejorar nuestra situación), pero sólo nos llega información PLAGADA DE INCERTIDUMBRE.

17. Nuestro país tiene una historia vinculada a los derechos humanos. Ustedes compatriotas deben entender lo que estamos reclamando. Sobre este barco estamos en un NO PAÍS. Estamos en Florida, pero NI SIQUIERA NOS HAN SELLADO EL PASAPORTE. NO HICIMOS MIGRACIONES. Somos FANTASMAS.

18. No somos turistas varados en Miami tomando sol. LOS PASAJEROS Y TRABAJADORES QUE ESTAMOS EN EL BARCO: No quisimos llegar hasta acá, NOS TRAJERON 10 MIL KILÓMETROS A LA FUERZA.

19. Si esto no se resuelve volveremos al medio del mar. Sin destino, sin garantías y en un barco infectado de coronavirus.

ARGENTINA Y SUS AUTORIDADES DEBEN ENTENDER QUE NECESITAMOS SU AYUDA.

MUCHAS GRACIAS

Dante Leguizamón