Dieta (restrictiva) a la fuerza

El Centro de Almaceneros detectó una inflación total del 5,5% y una inflación alimentaria del 6,1%. Aumentó notoriamente la compra de leche que sólo contiene el 40% de leche y de fideos secos. Se redujo el consumo de todos los productos nutritivos. $15.465 es lo que necesitó en octubre una familia de cuatro para comer todos los días.

 jueves, 1-noviembre-2018

La "libreta" es útil en la economía de los barrios, pero los clientes suelen pagar con recargo y los almaceneros corren riesgos de mora.


Los cordobeses siguen achicando sus gastos en comida. El Centro de Almaceneros de Córdoba detectó una baja del 5,7% en la compra de alimentos durante el mes octubre, en comparación con octubre de 2017. Si se mide con septiembre, reducción fue del 3,43%. Se trata, vale insistir, de alimentos.

En octubre volvió a caer un 15,4% el consumo de leche (que se paga entre 30 y 40 pesos en los barrios) y subió un 18,3% la compra de bebidas “a base de leche”, mucho más ecomómicas pero con el 40% de leche real. Los quesos blandos (ni hablar de reggianito o chubut) cayeron en sus ventas un 19%, al igual que las carnes rojas. El café, incomprable: su consumo interanual bajó un 30,2%, aunque en este caso influyó también el factor estacional. Lo reemplazaron por yerba mate (+23,5%) e infusiones (+25,8%). La compra de fideos secos y arroz, los grandes comodines de la mesa familiar, creció un 25,6%. Todo lo que es verdulería, a excepción de las papas, se achicó un 15%.

Son comparaciones interanuales, que hablan de decisiones retractivas de las familias en relación a sus gastos básicos, con una inflación mensual, según Almaceneros, del 5,5% para octubre y del 6,1% si se toma sólo la canasta alimentaria.

Con esa reducción de venta y la espiral inflacionaria, octubre fue un mes muy duro para los almacenes y negocios de barrio. La entidad que dirige Vanessa Ruiz señaló que cerraron 92 comercios chicos en Cordoba Capital, y abrieron 24. Es decir que el diferencial negativo llega a 68, un récord absoluto porque en general, las altas y las bajas se equilibran.

El 6,1 de inflación alimentaria para octubre se traduce en que una familia tipo necesitó $15.465 para comer y no caer en la indigencia. Para afrontar la canasta total -si bien el 5,5% de aumento señala una leve baja de precios respecto a septiembre, producto de la caída del consumo- la familia de cuatro personas necesitó $24.534. La gran diferencia está dada por el precio de los servicios, las naftas y otros ítems de la canasta total.