Dique Chico, fumigación grande

En Dique Chico rige una cautelar por la cual no se puede fumigar a 500 metros de la escuela (pero sí al lado de las viviendas) ni en horario escolar. Además, hay que informar con antelación a los vecinos. Los Autoconvocados denunciaron la violación de esas medidas con anuencia estatal. Reclaman una resolución como la de Entre Ríos, que prohíbe los agroquímicos a 3000 metros de todas las escuelas.

 miércoles, 31-octubre-2018

El camión mosquito junto al patrullero, en la foto que enviaron los Vecinos Autoconvocados.


Vecinos de Dique Chico, un poblado ubicado a 45 kilómetros de Córdoba, al sur de Anisacate, denunciaron que productores agrícolas de la zona, acompañados por la Guardia de Infantería, la policía provincial y dos funcionarios del Ministerio de Agricultura, fumigaron con agroquímicos en campos contiguos al pueblo, en franca violación a una resolución judicial que limita el horario de esas prácticas y obliga a informarlas a los vecinos con 48 horas de anticipación.

Mientras Córdoba, donde la frontera sojera se ha extendido a niveles alarmantes, sufre las fumigaciones en zonas pobladas, en Entre Ríos el Tribunal Superior de Justicia prohibió esas prácticas a 3.000 metros de todas las escuelas rurales y ordenó al gobierno a generar una cortina vegetal de 150 metros alrededor de los colegios.

Juan Hernández, integrante los Vecinos Autoconvocados de Dique Chico, comentó al portal Al Revés que un vehículo tipo mosquito fue escoltado ayer por las fuerzas de seguridad y el funcionario provincial Mariano Heavy para que las empresas concretaran la fumigación en un campo pegado al pueblo, ubicado a 6 kilómetros de la ruta 5.

Y dijo que lo hicieron en horario escolar, algo prohibido por la Justicia luego de que los vecinos, con informes de genotoxicidad elaborados por técnicos de la UNC, demostraran que los niños del colegio rural ubicado a 2 kilómetros del pueblo presentan “alteración genética en núcleo celular” que eventualmente “puede derivar a enfermedades”.

Rocío que entra por las ventanas

Dique Chico es una localidad de 300 habitantes rodeada de campos productivos de soja y trigo, donde históricamente se fumigó con sustancias agroquímicas potencialmente peligrosas para la salud humana. La escuela rural, ubicada a 2000 metros del centro, está literalmente enclavada en campos. Los alumnos sufren a diario las fumigaciones en el patio de los recreos y desde las ventanas de las aulas. Los productos que habitualmente se utilizan son glifosato, diclosulam, bicamba, clorimurol etil, entre otros.

En noviembre del 2017, la comuna, a instancia de los Vecinos Autoconvocados, dictó la ordenanza 247 con una zona de exclusión de fumigación de 1000 metros en las viviendas del pueblo y de 2000 metros para la escuela, en forma áerea y terrestre.

La empresa agrícola San Ignacio SRL y otros pequeños productores de la zona interpusieron un amparo por supuesta violación al derecho al trabajo, que encontró eco en la Cámara Segunda en lo Contencioso Administrativo, que suspendió la ordenanza por 30 días y ordenó realizar estudios de contaminación.

Cuando venció la cautelar, y con el informe de genotoxicidad de los chicos de la escuela, la Cámara emitió otra resolución por la cual estableció una zona de exclusión de 500 metros pero solamente en torno a la escuela, con prohibición de fumigacion en horario de clases y con anuncio previo a la población. Estas dos disposiciones se habrían violado en la fumigación observada este martes.

Además, en dicha resolución, la Justicia indicó a los productores el cumplimiento de la ley provincial 9164 de fumigaciones.”Es decir, a los chicos no los pueden fumigar en la escuela, pero sí en las casas”, ironizó Hernández, quien afirmó que irán a Tribunales con los videos de la última fumigación “custodiada” para demostrar la violación de la cautelar.