Dólar runner: al borde de la corrida

El temblor de la cotización de ayer es la prueba de que el tipo de cambio en nuestro país es absolutamente inestable. El economista José María Rinaldi explicó que las fórmulas del Gobierno son “un cóctel explosivo”, advirtió que se puede espiralizar la inflación y dijo que “en la obstinación de que este es el camino correcto vamos inevitablemente a una corrida”.

 viernes, 8-marzo-2019

"Es por acá", repite Macri desde el día de esta conferencia hasta hoy. Sin embargo, el dólar indica lo contrario.


El Gobierno asegura que no le preocupa pero a los argentinos los hace temblar. Un dólar absolutamente inestable se prepara para enfrentar el tifón de un año electoral. El equipo económico amarillo sabe que no se le puede escapar, por eso ayer subió la tasa de Leliq arriba del 51 %. Ayer no funcionó, pero hoy sí tuvo algo de efecto y se retrotrajo parte de la minicorrida de ayer.

Sin embargo, algo quedó claro: el dólar puede salir volando ante cualquier ventisca. ¿Por qué? “Esto es un combo. Se profundizó el proceso de estanflación. El diagnóstico del doble torniquete monetario y fiscal siempre falló en la historia económica del mundo. Hay trabajos técnicos hasta del FMI que demuestran eso. El neoliberalismo insiste con eso”, explicó el economista José María Rinaldi.

Además, criticó el hecho de que el Ejecutivo hasta haya buscado desactivar el fuerte proceso inflacionario absorbiendo dinero con las Leliq: “El stock de Leliq más que se duplicó. Esto es un cóctel explosivo. Cualquier chispa enciende la llama”.

El también docente de la UNC completó el panorama al subrayar la influencia del factor político –“con una oposición con cada vez mayor intención de voto”, sostuvo- y rechazó la postura de quienes ponen el acento en factores externos: “Me parece una simplificación brutal. Los problemas son nuestros, son propios y estructurales. Hay un error muy fuerte de diagnóstico”.

Hay otro problema que es para el Gobierno como una bomba que ya tiene la mecha encendida. Los depósitos a plazo fijo aumentaron un 7 % y con este escenario es previsible, según adelantó Rinaldi, que quieran volver a posicionarse en dólares. “A eso hay que sumarle toda la masa de Leliq, que puede complicar todo”.

El impacto en la inflación

El propio Banco Central reconoce que febrero será un mes con inflación alta (prevé un 3,5 %). Las consultoras privadas piensan en más de 4 %. Pero todos esos pronósticos pueden quedar chiquitos si el dólar no se calma: “La devaluación genera más inflación. Todavía hay traslado de devaluación pendiente –de subas anteriores del dólar-, fundamentalmente en el sector minorista”.

“Se espiraliza la inflación, sumado al fuerte proceso recesivo y frente a una insistencia inaudita del ‘es por acá’ –nueva muletilla del presidente-, con el corset monetario y fiscal. En la obstinación de que estamos en el camino correcto vamos inevitablemente a otra corrida”, concluyó Rinaldi.