El adelanto disfrazado de bono es oficial

El Gobierno publicó el decreto con el que oficializa el adelanto de futuros aumentos salariales para trabajadores registrados del sector privado. Quedan afuera quienes estén bajo el Régimen de Trabajo Agrario, personal de casas particulares, jubilados y aquellos precarizados como monotributistas.

 jueves, 26-septiembre-2019

Las trabajadoras de casas particulares quedaron nuevamente fuera del beneficio de un pago extra (o adelanto, como en este caso).


El decreto 665/2019 publicado en el Boletín Oficial dejó establecido el pago de cinco mil pesos a trabajadores registrados del sector privado, una necesaria –y siempre insuficiente- recomposición salarial en medio de la parte más profunda de la crisis. El Gobierno dijo que el adelanto de futuros aumentos tiene que darse por culpa del clima electoral: “Son de público conocimiento los recientes acontecimientos económico-financieros desencadenados y la incertidumbre generada en el marco del proceso eleccionario en curso”.

Por otra parte, sostienen que “las recientes mediciones efectuadas por el organismo estatal competente han arrojado una variación coyuntural del nivel general del índice de inflación” y que “ante el impacto socio-económico producido por dicho fenómeno, resulta urgente y necesario adoptar las medidas pertinentes”. La asignación, tal como se había anunciado previamente, es de carácter no remunerativo y se abonará en el mes de octubre “o en los plazos, cuotas y condiciones que establezcan las partes signatarias de los Convenios Colectivos de Trabajo”.

Lo que el Gobierno intenta vender como un bono generoso no es más ni menos que un adelanto de sueldo a cuenta de futuros aumentos salariales, tal como indica el artículo 3 del decreto: “La suma referida en el artículo 1° del presente se compensará en las próximas revisiones salariales”. Además, destaca que aquellos empleadores que hubiesen otorgado incrementos de forma extraordinaria a sus trabajadores podrán compensarlos hasta alcanzar la suma de cinco mil pesos.

Del beneficio quedan excluidos los trabajadores del sector público, los trabajadores del Régimen de Trabajo Agrario y del Régimen Especial de Contrato de Trabajo para el Personal de Casas Particulares. Y, aunque el decreto no lo aclara, dos sectores se suman como grandes perdedores en este escenario: los jubilados y aquellos monotributistas precarizados que trabajan de forma fija.

Según un cálculo realizado por el abogado laboralista Juan Pablo Chiesa en el sitio Ámbito.com, la medida abarca a unos seis millones de trabajadores registrados y deja afuera a cinco millones, incluyendo los casos mencionados arriba.