El Ahora 12 llega tarde

Los trabajadores de Zanella critican al Gobierno y dicen que el plan electoralista para comprar motos en 12 o 18 cuotas a tasa cero en julio llegó tarde. La reactivación demorará meses y la empresa no tiene espalda para aguantar. “La continuidad de las fuentes laborales es algo lejano”, admitió uno de los delegados.

 miércoles, 7-agosto-2019

Las concesionarias pueden reactivar sus ventas con el nuevo plan, pero difícilmente alcance para salvar a la fábrica de Cruz del Eje.


Tres años y medio después, el Gobierno decidió adoptar una batería de medidas para incentivar el consumo, casualmente cuando se acerca la época electoral. En ese marco se inscribió el plan para comprar motos en 12 o 18 cuotas sin interés durante julio. La situación de la fábrica de Zanella es el ejemplo perfecto de por qué las soluciones no sirven cuando se hacen solo con fines electorales.

“Este plan Ahora 12 y Ahora 18 podría haber funcionado si lo hubieran hecho hace un año y pico atrás. Ahí hubiese dado resultado y no estaríamos en una situación tan crítica como la que estamos en este momento. Lo tendrían que haber hecho cuando correspondía”, dijo Darío Alaniz, delegado de la UOM en Zanella.

La empresa admite que puede haber una reactivación en las ventas, pero que esa rueda va a demorar varios meses en dar la vuelta y transformarse en pedidos desde las concesionarias a la fábrica. “Las concesionarias estuvieron stockeadas porque estuvieron sin vender nada por mucho tiempo, entonces están vendiendo ese stock pero siguen con reservas y no hacen pedidos para que sigan fabricando”, señaló Alaniz.

Aunque se dictó la conciliación obligatoria y se suspendieron los despidos, la situación para los trabajadores de Zanella sigue siendo límite. “Hoy estamos trabajando…cumpliendo horario, mejor dicho”, graficó Alaniz, quien reveló que “la empresa quedo en tratar de ir a conseguir algún paliativo, para por lo menos solucionar el tema de las indemnizaciones”, ya que los empresarios proponían pagarla en 12 cuotas, algo que los trabajadores rechazaron: “Es irrisorio, no podemos aguantar así”.

Aunque el compás de espera hace parecer que hay un mejor panorama, Alaniz dejó en claro que las perspectivas no son buenas: “El tema de la continuidad de las fuentes laborales está bastante más lejano”.