El aliado menos pensado

Luego de que el ministro Martín Guzmán, Cristina Fernández y el propio presidente subrayaran la responsabilidad necesaria que tuvo el FMI en el sobrendeudamiento de la Argentina, la misión enviada por el organismo al país reconoció que la deuda "no es sostenible" y pidió a los acreedores privados que acepten "una quita apreciable".

 jueves, 20-febrero-2020

Martín Guzmán apuntó fuerte sobre la participación necesaria del FMI en el proceso de sobreendeudamiento durante el gobierno de Mauricio Macri y desde el organismo ahora reconocen que se trata de una "deuda no sostenible"..


La misión del FMI que se encuentra en el país decidió tomar una posición alineada con el gobierno de Alberto Fernández y declaró que la deuda de Argentina “no es sostenible”, al tiempo que pidió a los acreedores privados que acepten una quita apreciable.

De esta manera, luego de que el ministro de Economía, Martín Guzmán, apuntara sobre la participación necesaria del organismo en el proceso de sobre endeudamiento generado por el gobierno de Mauricio Macri, a quien además el FMI le dio todos los fondos que pidió durante la campaña electoral.

“Las autoridades argentinas están actuando para resolver la difícil situación económica y social que enfrenta el país. Han implementado un conjunto de medidas para atacar la problemática de la pobreza y estabilizar la economía”, dice el texto del comunicado que emitieron Julie Kozack y Luis Cubeddu, los técnicos que vinieron al país. “El personal del FMI ahora evalúa que la deuda de Argentina no es sostenible”, agergaron.

“La inflación y las expectativas de inflación han bajado en los últimos meses, pero esfuerzos adicionales serán necesarios para reducirlas aún más desde sus altos niveles actuales. Las autoridades también se encuentran en un proceso para garantizar una resolución sostenible y ordenada de su situación de deuda”, dice el texto, donde además explican las causas del deterioro progresivo de la situación argentina. “Desde julio de 2019, el peso se ha depreciado en más del 40 por ciento, el riesgo soberano ha aumentado cerca de 1100 puntos básicos, las reservas internacionales han disminuido alrededor de US$ 20 mil millones y el PIB real se ha contraído más de lo que había sido proyectado. Como resultado, la deuda pública bruta aumentó a cerca de 90 por ciento del PIB a fines de 2019”, analizaron los técnicos.

Ante esta escena, la misión del FMI recomendó a los acreedores privados la colaboración para que la deuda vuelva a ser sostenible. “Se requiere de una operación de deuda definitiva, que genere una contribución apreciable de los acreedores privados, para ayudar a restaurar la sostenibilidad de la deuda con una alta probabilidad. El personal del FMI hizo hincapié en la importancia de continuar un proceso colaborativo con los acreedores privados para maximizar su participación en la eventual operación de deuda”.