El egoísmo del primer mundo

A pesar de haberse adelantado en la fila mundial, Estados Unidos exigió “justificaciones claras” en los casos de vacunaciones con privilegios que sacuden a Perú y Argentina. De acuerdo a un estudio de la Universidad de Duke, las naciones más ricas cuentan actualmente con el 60% de las dosis vendidas, aunque tienen sólo el 16% de la población mundial.

 Martes, 23-febrero-2021

Latinoamérica pugna, en medio de la desigualdad, por el acceso a las vacunas, mientras las potencias mundiales acaparan dosis sin cuestionar sus privilegios. Foto: Alejandro Amdan


La desigualdad es una piedra en el zapato que impide avanzar en cualquier ámbito. Pandemia mediante, el acceso justo e igualitario a la inmunización está lejos de ser una realidad. Tras los casos de vacunaciones con privilegios que estallaron en países como Perú y Argentina, hoy Estados Unidos exigió transparencia en las campañas sanitarias. “Todas las personas que se adelantan en las filas deben tener una justificación clara”, afirmó Jon Piechowski, subsecretario adjunto de Estado de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental.

Como suele suceder, es mucho más fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio. Ya la semana pasada, la ONU había denunciado que el 75% de las inmunizaciones aplicadas se concentró en tan sólo diez naciones desarrolladas. A su vez, un estudio de la Universidad de Duke reveló que el 60% de las dosis vendidas fueron adquiridas por los países de ingresos altos que cuentan con el 16% de la población mundial. Además, advierten que alrededor del 90% de los habitantes en 70 países de bajos ingresos tendrán pocas posibilidades de vacunarse contra el covid-19 en 2021.

Frente a lo que la OMS calificó como un “fracaso moral catastrófico”, los responsables del monitoreo remarcaron que la desigualdad en el acceso a las vacunas representa “un grave peligro de salud pública a nivel mundial”. “Esto significará que el virus continuará propagándose y mutando”, aseguró Andrea Taylor, del Centro de Innovación en Salud Global de la Universidad de Duke. “Al asegurarte de que otros países también tengan acceso a la vacuna, estás garantizando el éxito de la tuya”, analizó la especialista que identificó la brecha en octubre de 2020 y “aún no la hemos visto cerrarse”.

Además de la alarma a nivel salud, el riesgo es también económico. “Los modelos recientes muestran que si los países ricos vacunan a sus poblaciones antes de garantizar el acceso a los países más pobres, la devastación económica costará entre US$1,5 y US$9,2 billones y al menos la mitad caerá sobre los países ricos”, explicó en una entrevista que brindó a BBC News.

De acuerdo al mapa de vacunación de América que publica hoy Infobae, Estados Unidos tiene al 13,2% de su población vacunada y se ubica en el segundo lugar, luego de Chile que cuenta con una cantidad de habitantes mucho menor a la potencia mundial: 19 millones de personas contra más de 300 millones.