El engañapichanga del 27,3 %

El economista Claudio Lozano reveló que el índice de pobreza de 27,3 % difundido por el gobierno es un promedio del primer semestre y que en realidad la pobreza a fin de junio alcanzaba el 29,1 %. Según dijo, la pobreza hoy ronda el 31 % y seguirá aumentando.

 martes, 2-octubre-2018


La difusión de los números de la pobreza causa incredulidad si uno tiene en cuenta el proceso de ajuste, recesión, caída de actividad y megadevaluación por el que ha transitado nuestro país. ¿Es posible que haya menos pobres ahora que en el comienzo del mandato macrista? El economista y dirigente de Unidad Popular, Claudio Lozano, arrancó por desmitificar un dato: el gobierno de Macri no comenzó con un 32 % de pobres.

“La maxidevaluación de 2016 produjo un incremento importante del número de pobres. La medición del segundo trimestre de 2016 dio 32 %. Un aumento respecto al 28 ó 29 % que tenía la pobreza a fin de 2015. La mentirilla del gobierno es comparar todo con el 32 % como si fuera lo que recibió”, señaló.

Luego, siempre según Lozano, los niveles de pobreza bajaron por “la desaceleración de la inflación del segundo semestre de 2016 y el veranito económico preelectoral de 2017”. Sin embargo, el dato difundido días atrás es engañoso: Lozano subrayó que el 27,3 % es un promedio del primer semestre de 2018, pero el desagregado de los dos trimestres que lo componen marcan distancias.

“En el primer trimestre de 2018, el último con actividad económica positiva, la tasa de pobreza es 25,5 %. Como el 27,3 % es un promedio del segundo semestre, en el segundo trimestre la pobreza fue de 29,1 %”, indicó Lozano. Entonces: de diciembre a junio, la pobreza subió 4 puntos porcentuales, lo que significa que 1.300.000 personas más pasaron a estar bajo la línea de pobreza y 220.000 personas más bajo la línea de indigencia.

Las complicaciones a futuro

El panorama hacia adelante aparece con oscuros nubarrones. “El presupuesto esconde una pauta salarial para los empleados públicos que implica una caída de salarios de aproximadamente 14 %”, manifestó el economista a modo de ejemplo. Según su visión, la apuesta a la parálisis de la economía por la vía de secar la plaza de pesos “no resuelve el problema” sino que “estamos en necesidad de plantearnos una nueva reestructuración de la deuda” ya que la Argentina no tiene dólares para pagar el capital de la deuda y está pidiendo nuevos préstamos apenas para -a duras penas- saldar los intereses.

“A finales del 2019, la pobreza puede andar por el 35 % y encima no se va a haber resuelto nada. Tenemos que volver a discutir qué hacemos con la deuda, porque si no, no salimos de esto”, concluyó.